Meta y TikTok no pueden ser irresponsables y negar su rol editorial en el mundo

En un mundo cada vez más digitalizado, las redes sociales se han convertido en una parte integral de la vida de millones de personas en todo el mundo. Plataformas como Meta (anteriormente conocida como Facebook) y TikTok han ganado una inmensa popularidad y han ejercido una influencia significativa en la forma en que consumimos información y nos conectamos con los demás. Sin embargo, a medida que estas plataformas crecen en tamaño y alcance, es fundamental que reconozcan su rol editorial en el mundo y asuman la responsabilidad que conlleva.

A pesar de su impacto en la sociedad, Meta y TikTok han mostrado una renuencia a aceptar su papel editorial en el mundo digital. Argumentan que son simples plataformas que permiten a los usuarios compartir contenido, y que no tienen la responsabilidad de regular el material que se publica en ellas. Pero esta postura se vuelve cada vez más insostenible a medida que surgen preocupaciones sobre la desinformación, el contenido ilegal y el discurso de odio en estas plataformas.

rol editorial en el mundo
La Unión Europea así lo ha comprendido y está aplicando a las corporaciones leyes especialísimas. Ilustración MidJourney

Su indiscutible rol editorial en el mundo

La Comisión Europea ha tomado medidas recientes que subrayan la importancia de este tema. Hace menos de 24 horas, anunciaron que habían iniciado investigaciones sobre desinformación en las redes sociales propiedad de Meta (Facebook e Instagram) y TikTok, relacionada con el conflicto entre Israel y el grupo terrorista Hamás. Estas investigaciones se centran en la «diseminación y amplificación de contenido ilegal» en el caso de Meta, y en los esfuerzos para evitar la diseminación de «contenido violento o de carácter terrorista y discurso de odio» en el caso de TikTok.

Es fundamental destacar que estas investigaciones se basan en las obligaciones de las grandes plataformas bajo la nueva Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea que las obliga a no escapar de su rol editorial en el mundo. Junto con la Ley de Mercados Digitales (DMA), la DSA busca regular el funcionamiento de las grandes plataformas en el espacio europeo, con el objetivo de evitar la diseminación de desinformación y contenidos ilegales, y establece un severo código de remoción de contenidos ilegales y obligaciones de transparencia.

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Todo apunta a la indisposición

La pregunta que surge es si Meta y TikTok están dispuestas a asumir estas responsabilidades y reconocer su rol editorial en el mundo actual. Para responder a esta pregunta, es importante analizar su historial y considerar la opinión de expertos en el campo.

Meta, con su vasto imperio digital que incluye Facebook e Instagram, ha estado en el centro de numerosos escándalos relacionados con la desinformación y la privacidad de los datos. Desde el caso de Cambridge Analytica hasta la difusión de teorías de conspiración y noticias falsas, la plataforma ha enfrentado críticas constantes por no hacer lo suficiente para frenar la propagación de información errónea y dañina. Incluso Mark Zuckerberg, el CEO de Meta, ha comparecido ante el Congreso de los Estados Unidos para responder preguntas sobre la responsabilidad de su empresa en la difusión de contenido perjudicial.

Cuando el éxito es primero

TikTok, por su parte, ha experimentado un rápido crecimiento y se ha convertido en una de las aplicaciones más populares entre los jóvenes. Es indudable que no considera rol editorial en el mundo como sustancia de sus cavilaciones. Sin embargo, también ha enfrentado preocupaciones sobre la seguridad de los datos y el contenido inapropiado. La plataforma ha sido criticada por su aparente falta de control sobre el contenido que se comparte en ella, lo que ha llevado a preocupaciones sobre la seguridad de los menores de edad que la utilizan.

Para obtener una perspectiva más amplia sobre este tema, consultamos a expertos en el campo. Historiadores y políticos han señalado que las redes sociales como Meta y TikTok desempeñan un papel crucial en la formación de la opinión pública y en la difusión de información en la sociedad actual. Al negar su papel editorial, estas plataformas pueden eludir la responsabilidad que conlleva el impacto que tienen en la sociedad.

Los medios son parte del Estado

La historia nos ha enseñado que los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la configuración de la opinión pública y en la influencia en eventos políticos y sociales. En el pasado, los periódicos, la radio y la televisión eran los principales medios de comunicación, y estaban sujetos a regulaciones y estándares editoriales. Hoy en día, las redes sociales han asumido un papel similar, pero con una influencia aún mayor debido a su alcance global y su capacidad para llegar a audiencias masivas en tiempo real.

rol editorial en el mundo
Haya sido o no un diseño de creación, las plataformas sociales asumieron el rol editorial en el mundo. Ilustración MidJourney

Los políticos también han expresado su preocupación sobre la falta de regulación en las redes sociales y la negativa de éstas a asumir su rol editorial en el mundo. El comisario europeo de Mercado Interno, Thierry Breton, envió cartas de advertencia a Meta, TikTok y otras plataformas, subrayando las preocupaciones sobre la desinformación. Breton destacó que estas plataformas tienen la responsabilidad de abordar activamente la propagación de información falsa y dañina, especialmente en situaciones de conflicto como el conflicto entre Israel y Hamás.

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Más problemas de los necesaros

La pregunta que queda sin respuesta es sí Meta y TikTok están dispuestas a reconocer su rol editorial en el mundo y asumir la responsabilidad que conlleva. Aunque estas plataformas han transformado la forma en que nos comunicamos y compartimos información, también han generado problemas significativos relacionados con la desinformación y la seguridad de los usuarios.

En última instancia, Meta y TikTok no pueden ser ajenas a las regulaciones a las que cualquier medio de comunicación obedece. Si bien pueden argumentar que son simples plataformas tecnológicas, su influencia en la sociedad y su capacidad para dar forma a la opinión pública las sitúan en una posición editorial que no pueden ignorar. La Comisión Europea ha dado un paso importante al investigar estas plataformas en busca de respuestas, pero la responsabilidad última recae en las propias empresas. Es hora de que reconozcan su rol editorial y tomen medidas para garantizar que su impacto en el mundo sea positivo y responsable.

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Redacción Estoy Al Día
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