James A. Goldston: Hay que impedir que la CPI aplique un doble rasero a crímenes de guerra

James A. Goldston, destacado periodista de opinión de POLITICO y director ejecutivo de Open Society Justice Initiative, ha puesto el dedo en la llaga al afirmar que los recientes ataques entre Israel y Gaza no solo son motivo de preocupación, sino que también plantean la posibilidad de imputar diversos cargos por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. En medio de un panorama internacional convulso, Goldston insta a no caer en la trampa del doble rasero que ha caracterizado en ocasiones a la Corte Penal Internacional (CPI).

El conflicto entre Israel y las fuerzas de Hamás en Gaza ha sido largo y sangriento, dejando a su paso un reguero de destrucción y sufrimiento. Las acusaciones de violaciones de los derechos humanos y crímenes de guerra han sido una constante, y parece que la CPI finalmente cuenta con suficientes pruebas para llevar a ambos bandos ante la justicia. Los crímenes que se les imputan incluyen asesinato, toma de rehenes, violencia sexual, persecución, hambruna, así como ataques desproporcionados contra civiles e infraestructura civil.

James A. Goldston
En contraste con las denuncias por el conflicto Rusia-Ucrania, la falta de una ola similar de apoyo estatal y acción judicial en respuesta a la violencia en Israel y Gaza es alarmante. Ilustración MidJourney

James A. Goldston frente a la CPI

La CPI, que ya está involucrada en este conflicto desde hace tiempo, tiene jurisdicción sobre todos los perpetradores de crímenes cometidos en lo que denomina “el territorio palestino ocupado por Israel durante la Guerra de los Seis Días en junio de 1967”, así como por ciudadanos palestinos en Israel. Esto abre la puerta a posibles cargos contra líderes tanto de Hamás como de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

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A pesar de las garantías del fiscal de la CPI, Karim Khan, sobre la aplicación de “un criterio común de lo que constituye conducta criminal” para evaluar los crímenes atroces dentro del mandato del tribunal, de acuerdo a James A. Goldston la investigación parece no estar avanzando al ritmo deseado. Esto ha generado críticas y preocupaciones sobre la posible aplicación de dobles raseros, especialmente en comparación con la rápida respuesta de la comunidad internacional y la propia CPI frente a la invasión rusa de Ucrania.

El contraste es abismal

La falta de una ola similar de apoyo estatal y acción judicial en respuesta a la violencia en Israel y Gaza es alarmante. Aunque es poco probable que la CPI consiga la custodia de los funcionarios acusados en el corto plazo, y menos aún que por sí sola traiga la paz a la región, su capacidad para insertar consideraciones de derecho y responsabilidad en el discurso dominante es crucial. La justicia internacional está en juego, y ceder ante la presión o aplicar dobles raseros sería devastador para su causa.

James A. Goldston
La CPI tiene en sus manos una oportunidad única para demostrar su compromiso con la justicia. Ilustración MidJourney

James A. Goldston precisó que el acceso de los funcionarios judiciales a Gaza o Israel es incierto, pero existen abundantes pruebas satelitales y de fuente abierta que podrían facilitar la investigación. La fuerza simbólica del tribunal y su capacidad para influir en el discurso y las acciones de los involucrados no deben subestimarse.

Compromiso de justicia

En última instancia, la actuación de la CPI en este caso será un testamento de su compromiso con la justicia y su capacidad para resistir las presiones políticas. Las acusaciones de dobles raseros han perseguido al tribunal desde su creación, y es imperativo que demuestre con acciones que está dispuesto a hacer frente a todos los perpetradores de crímenes atroces, independientemente de su ubicación geográfica o poder político. No hacerlo así sería fallar no solo a las víctimas de este conflicto, sino también a la idea misma de justicia internacional.

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Es esencial, en este contexto, que la comunidad internacional respalde el trabajo de la CPI y garantice que se respete su independencia y autonomía. James A. Goldston  recalcó que el conflicto entre Israel y Hamás ha dejado cicatrices profundas y heridas abiertas en ambos lados, y la búsqueda de justicia y rendición de cuentas es un paso crucial para cerrar esas heridas y avanzar hacia una paz duradera. Sin embargo, la justicia no debe ser selectiva ni estar motivada por intereses políticos.

Debe aplicarse de manera equitativa y justa a todas las partes involucradas, sin importar su poder o influencia. Solo así podremos esperar restaurar la fe en el sistema internacional de justicia y asegurar que los crímenes de lesa humanidad no queden impunes. La CPI tiene en sus manos una oportunidad única para demostrar su compromiso con la justicia y sentar un precedente que podría tener implicaciones significativas para futuros conflictos. No puede permitirse fallar.

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Redacción Estoy Al Día
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