El “castigo colectivo” es uno de los crímenes de guerra que perseguirá a Israel y a EE.UU.

En el complicado escenario de los conflictos armados, las leyes y normas que gobiernan la guerra son esenciales para proteger a las poblaciones civiles y para determinar la legitimidad de las acciones de los combatientes y para establecer cuando los crímenes de guerra ocurren.

No obstante, la línea entre lo permitido y lo condenable puede ser difusa y objeto de interpretaciones controvertidas. Thomas Wheatley, colaborador de opinión del portal The Hill, postuló una perspectiva alarmante: «Una ley de guerra falsa perjudicará a Israel ahora y a Estados Unidos en el futuro». Esta afirmación apunta al potencial peligro de que se distorsionen o manipulen las leyes de guerra, que podrían afectar no solo a Israel en su lucha contra Hamás, sino también a Estados Unidos en conflictos futuros.

crímenes de guerra
Una de las acusaciones más polémicas ha sido la de “castigo colectivo”, una acción que es parte del abanico de los crímenes de guerra. Ilustración MidJourney

Crímenes de guerra

La Estrategia Popular de 2019 del ejército estadounidense es tajante al expresar que «ganar importa», y que hacer la guerra sin una razón legítima equivale a la destrucción inútil de vidas humanas. Las naciones, en su necesidad de vencer, deben utilizar todos los medios legales a su disposición. No obstante, recientes interpretaciones de los conflictos armados parecen atar innecesariamente las manos de los combatientes, complicando el escenario para Israel y, por extensión, Estados Unidos.

Tambièn puedes leer: Un tiroteo múltiple más en los EE.UU. enluta al menos a 16 familias de Maine

Una de las acusaciones más polémicas ha sido la de “castigo colectivo”, una acción que es parte del abanico de los crímenes de guerra. El término es utilizado por entidades como Human Rights Watch, Amnistía Internacional y las Naciones Unidas para describir el asedio de Israel a Gaza. Sin embargo, el asedio, desde una perspectiva militar, es una estrategia legítima según el derecho internacional, y no necesariamente equivale a un castigo. Contrario a lo que el término insinúa, Israel no busca infligir sufrimiento por venganza, sino capitalizar ventajas militares legítimas. De hecho, el manual de derecho de guerra de Estados Unidos permite el uso del asedio, aun si resulta en la hambruna incidental de civiles.

Traslado forzoso de civiles

La polémica no termina ahí. Hay otros potenciales crímenes de guerra perpetrándose. La ONU, representada por su portavoz Ravina Shamdasani, ha argumentado que las órdenes de Israel a los civiles del norte de Gaza de evacuar, sumadas al asedio, pueden considerarse un “traslado forzoso de civiles”, lo que violaría el derecho internacional.

crímenes de guerra
La premisa principal de las guerras es ganarlas, siempre y cuando se cuiden las legalidades que están alrededor de ellas. Ilustración MidJourney

Los civiles desplazados enfrentan condiciones difíciles, con acceso limitado a refugio, alimentos y agua potable. Sin embargo, esta interpretación puede no ser del todo acertada. Mientras que los traslados forzosos están prohibidos, Israel no ha empleado la fuerza directamente para evacuar a los civiles. Más bien, sus órdenes son advertencias de ataques inminentes, una práctica respaldada por el derecho internacional.

Tambièn puedes leer: Sputnik: La Crisis de los Misiles Cubanos es Nada Frente al Conflicto Palestino-Israelí

El castigo colectivo

Es evidente que los debates y las interpretaciones sobre lo que constituye un «castigo colectivo» y otros términos relacionados con el derecho de guerra están lejos de ser resueltos. Las acciones de Israel, aunque cuestionadas, se sostienen sobre argumentos que las enmarcan dentro de la legalidad internacional. Sin embargo, las acusaciones y su posible influencia en la percepción mundial no solo afectan a Israel, sino que podrían tener repercusiones para Estados Unidos y otras naciones en futuros conflictos armados.

Es imperativo, por lo tanto, que las leyes y normas que gobiernan los conflictos armados sean interpretadas y aplicadas con precisión, justicia y equidad para todas las partes involucradas. Solo así se podrán proteger adecuadamente los derechos humanos y mantener la legitimidad en el ámbito del conflicto armado y no dejen la sensación de estar actuando en el tenue velo donde los crímenes de guerra se gestan.

Related articles

Trump indulta a un ex-congresista republicano condenado por uso de información privilegiada

El perdón presidencial no borra el historial criminal de Buyer, aunque puede interpretarse como una declaración oficial de que el gobierno considera injusta su condena. La decisión puede leerse como un acto de misericordia o de justicia, según la perspectiva del observador. Lo que resulta innegable es que el ex-congresista republicano condenado sale de este episodio con el respaldo explícito del presidente de los Estados Unidos, cerrando así un ciclo que comenzó con operaciones bursátiles ilegales en Nueva York y culmina con un documento firmado en la Casa Blanca que lo declara, para efectos prácticos, libre de toda culpa política.

El diputado Reynaldo Sifuentes fijó posición este viernes respecto al reciente regreso al país de diversos actores políticos de la oposición.

A la espera de que la justicia o la propia Asamblea Nacional (cuyo control está repartido entre oficialismo y oposición disidente) tomen cartas en el asunto, el reportaje deja una certeza: la ayuda humanitaria de 2019 se convirtió en un espejismo para millones de venezolanos. La frase que repite Sifuentes no es un eslogan vacío. Resume una exigencia de transparencia que, de no resolverse, seguirá pesando sobre cualquier intento de reconstrucción democrática. Porque una deuda gigante con el país no prescribe con el paso del tiempo ni con la mudanza de residencia. Se extingue solo con hechos, auditorías y, llegado el caso, con responsabilidades penales.

Actualizaciones sobre la guerra de Irán: final del bloqueo

Lo que sí queda claro es que el mundo se encuentra en un momento de inflexión. Dos potencias con un historial de desconfianza profunda y décadas de confrontación se acercan, con pasos inestables, a un umbral que podría redefinir el equilibrio en Oriente Medio. Trump ha apostado por el anuncio anticipado como herramienta de presión. Irán ha respondido con escepticismo calculado. Y el estrecho de Ormuz, esa franja de agua de apenas 33 kilómetros de ancho, sigue siendo el termómetro más preciso de una crisis que el mundo no puede permitirse que escale.

Magallanes se declara antiestadounidense y enemigo de Trump

La estrategia imperial no distingue entre chavistas y opositores; los intereses imperiales dictan la estrategia. Por eso no habrá elecciones en Venezuela hasta que logren garantizar un gobierno afín, con instituciones sometidas al designio imperial, como era antes de la revolución. Nada de elecciones ya. Eso tomará al menos dos años. Tampoco habrá fin de las sanciones; se quedarán por muchos años, así gane un opositor proyanqui, para amenazar a los que aspiren soberanía, y más aún si el triunfador pretende ser soberano.

Los Estados de la región se dieron cuenta de que estarían expuestos a graves daños si siguen albergando bases estadounidenses

El debate sobre la permanencia militar estadounidense en Oriente Medio no es nuevo. Surgió con la invasión de Irak en 2003, resurgió con cada ciclo de violencia sectaria y volvió al primer plano con el ascenso de las milicias respaldadas por Teherán. Lo que cambió esta vez es la escala. Por primera vez desde la Guerra del Golfo, instalaciones en varios países sufrieron ataques atribuidos a un estado soberano. Eso transformó el cálculo de riesgo para cualquier gobierno que mantenga acuerdos de presencia militar con Washington en la región.
- Publicidad -spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Redacción Estoy Al Día
Redacción Estoy Al Día
Estoy al Día es un medio digital de información y análisis dedicado a ofrecer noticias verificadas, contextualizadas y relevantes sobre los acontecimientos que marcan la actualidad nacional e internacional. Desde su fundación, el portal ha asumido como principio editorial el compromiso con la veracidad, la independencia informativa y el análisis profundo de los hechos que impactan a la sociedad. Con una línea editorial centrada en la interpretación responsable de la realidad, Estoy al Día se ha consolidado como una plataforma informativa que conecta a lectores dentro de todo el mundo, especialmente en comunidades que dependen del acceso digital para mantenerse informadas sobre política, economía, geopolítica, tecnología, cultura y tendencias globales. El medio surge de la convicción de que el periodismo debe cumplir una función social fundamental: explicar el presente para comprender el futuro. Bajo esta premisa, el portal reúne investigaciones, reportajes, análisis y cobertura de actualidad que buscan aportar claridad en medio de contextos complejos y altamente polarizados. El equipo editorial de Estoy al Día está conformado por periodistas, analistas y colaboradores especializados en diversas áreas del conocimiento, quienes trabajan bajo estándares de verificación de información y responsabilidad comunicacional. Esta metodología permite ofrecer contenidos que no solo informan, sino que también contribuyen al debate público y a la formación de criterio en los lectores. En un ecosistema mediático marcado por la velocidad de la información y la proliferación de rumores, Estoy al Día apuesta por el periodismo digital responsable, combinando cobertura informativa con análisis estratégico de los procesos políticos, económicos y sociales que configuran el mundo contemporáneo. Más que un portal de noticias, Estoy al Día es un espacio para entender la actualidad con perspectiva, contexto y profundidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí