Empresas venezolanas no apuestan en serio por la transformación digital

En tiempos donde la transformación digital es clave para la supervivencia y competitividad empresarial, Venezuela parece quedar rezagada en la carrera por la modernización tecnológica. A pesar de que el país suramericano muestra signos de interés en la digitalización, el avance real es lento y está plagado de obstáculos.

La periodista Érika Hidalgo López, en su trabajo para DebatesIESA, reveló que el 60% de las empresas venezolanas tomó al menos una iniciativa en innovación tecnológica en el último año, de acuerdo al estudio «Chequeo Digital Venezuela», una investigación auspiciada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Observatorio Digital del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). Pero, tal encuesta, que abarcó 142 organizaciones a nivel nacional, puede no reflejar la realidad de todo el país, como señala Carlos Miguel Álvarez, investigador del BID. Solo en 14 estados, empresas emplearon la herramienta de la encuesta para autoevaluarse.

Transformación digital
Banco Interamericano de Desarrollo y el ISA constataron la realidad. Ilustración MidJourney

Transformación digital

Dicho sondeo presenta un retrato de cómo las empresas venezolanas enfrentan la transformación digital, esencial no solo ante un entorno empresarial que evoluciona rápidamente, sino también para adaptarse a un mercado global en el que la tecnología es crucial. Rubén Darío Díaz, del IESA, destaca que, en décadas recientes, la tecnología pasó de ser un medio para estudios financieros y comunicaciones, a ser una herramienta que redefine cómo operan los negocios.

También puedes leer: Brasil tiene a la vista un 2023 que cerrará económicamente bien

Sin embargo, el panorama está lejos de ser ideal. Un 74% de las empresas reportó fallos constantes de internet, lo que representa una barrera significativa para la adopción de tecnologías. La falta de una infraestructura confiable de conectividad es solo el inicio. Álvarez destaca una serie de desafíos que enfrenta el sector empresarial venezolano: dificultad en el acceso al financiamiento, ambiente macroeconómico inestable, altos costos de créditos y frecuentes cortes de energía eléctrica.

Las ventas versus competitividad

Más aún, aunque las empresas están centrando sus esfuerzos en la competitividad, estas acciones se orientan principalmente a mejoras concretas para incrementar las ventas. El cambio hacia la competitividad es una señal positiva comparado con la mentalidad de supervivencia que predominaba en 2019, cuando Venezuela atravesaba una profunda crisis.

La encuesta «Chequeo Digital» arroja luces sobre otros aspectos relevantes: la madurez digital se correlaciona con mayores ingresos. De las empresas muestreadas, un 61% registró ingresos anuales superiores a $25,000, y un 42% superó los $100,000.

Sin embargo, aún hay retos por superar. A pesar de tener conocimientos y habilidades básicas en tecnologías que pueden derivar en una transformación digital, muchas empresas carecen de una cultura de formación que maximice el potencial de estas herramientas. La mayoría se limita a usar la tecnología para comunicaciones, perdiendo oportunidades de añadir valor y mejorar su propuesta.

Transformación digital
Sobrevivir con las ventas es en lo que están enfocadas las pocas empresas sondeadas. Ilustración MidJourney

Sin análisis de datos

Uno de los hallazgos más sorprendentes es el bajo nivel de adopción de tecnologías de análisis de datos. Aunque Venezuela tiene un alto uso de medios electrónicos para transacciones, estas valiosas fuentes de información no se aprovechan para mejorar estrategias empresariales y fortalecer la relación con los clientes.

También puedes leer: Brecha laboral de género se cerrará con innovación, tecnología y educación digital

Mariadela Larrazábal, presidenta de Daycohost, reitera la urgencia de fomentar el uso masivo de tecnologías en las empresas, especialmente en un contexto económico desafiante.

Venezuela, con su riqueza cultural, histórica y empresarial, tiene el potencial de ser un jugador clave en el escenario global. Pero la transformación digital no es solo una opción, es una necesidad. Si bien hay signos de progreso, es evidente que todavía hay un largo camino por recorrer para que las empresas venezolanas se consoliden en la era digital.

Related articles

¿Qué sigue después de Artemis II?

La exploración del espacio profundo ya no es un lujo de superpotencias, sino una necesidad estratégica para asegurar la supervivencia de la tecnología, la biología y la cultura humana frente a crisis planetarias. La respuesta a "¿qué sigue después de Artemis II?" es, en esencia, el proyecto más ambicioso de la historia: aprender a vivir fuera del hogar. Y ese aprendizaje, alimentado por una visión renovada, apenas comienza.

Los datos son claros: no fueron los compradores de ETF

El mercado cripto lleva años construyendo su propia mitología. La corrección de 2025 no la destruyó, pero sí la sometió a prueba con datos reales. Sus personajes tuvieron que demostrar con hechos lo que habían prometido con palabras. Los números respondieron antes que cualquier declaración. Y la conclusión, por incómoda que resulte para ciertos sectores del ecosistema, es exactamente la misma que los datos confirman desde múltiples ángulos: cuando Bitcoin cayó con fuerza, las manos que resistieron no fueron las que más presumían de ser de acero.

MCM y Magallanes: Donald Trump tiene su botín y nosotros nada

Machado y Magallanes fueron correas de transmisión de esa política creyendo que después llegarían su turno. Pero en el imperio del botín no hay turnos para los socios menores. Hay solo una mesa donde el ganador se lleva todo y los aliados ingenuos se quedan con nada. Y ese es el epitafio que la historia escribirá sobre esta generación de opositores venezolanos.

Una nueva era y un nuevo liderazgo: Los generales que gobiernan Irán

Irán está en mejor posición y no aparece hoy como un país sin conducción, sino como un Estado que reajustó su centro de decisión frente a una confrontación de alta intensidad. El lenguaje religioso sigue presente, la continuidad institucional se mantiene, pero el pulso del poder se mueve cada vez más al ritmo de los generales. Y cuando una nación bajo asedio reorganiza su mando en torno a seguridad, resistencia y cálculo estratégico, lo que cambia no es solo su política interna: cambia también la manera en que el mundo debe entenderla.

Un mar soviético, destruido por una obsesión con el «oro blanco».

El mar de Aral no murió de casualidad. Murió de decisiones. De burocracia. De ideología que colocó la producción por encima de la ecología y la cuota por encima de la vida. Fue sacrificado en el altar del algodón y del cumplimiento del plan. Lo que Ellis documentó en 1990 no fue solo la agonía de un mar: fue el retrato exacto de cómo las sociedades destruyen lo irreemplazable cuando el poder decide que el costo no importa. El Aral sigue siendo, décadas después, una advertencia que el mundo todavía no ha terminado de leer. Y cada tormenta de sal que cruza el Aralkum lo recuerda.
- Publicidad -spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Redacción Estoy Al Día
Redacción Estoy Al Día
Estoy al Día es un medio digital de información y análisis dedicado a ofrecer noticias verificadas, contextualizadas y relevantes sobre los acontecimientos que marcan la actualidad nacional e internacional. Desde su fundación, el portal ha asumido como principio editorial el compromiso con la veracidad, la independencia informativa y el análisis profundo de los hechos que impactan a la sociedad. Con una línea editorial centrada en la interpretación responsable de la realidad, Estoy al Día se ha consolidado como una plataforma informativa que conecta a lectores dentro de todo el mundo, especialmente en comunidades que dependen del acceso digital para mantenerse informadas sobre política, economía, geopolítica, tecnología, cultura y tendencias globales. El medio surge de la convicción de que el periodismo debe cumplir una función social fundamental: explicar el presente para comprender el futuro. Bajo esta premisa, el portal reúne investigaciones, reportajes, análisis y cobertura de actualidad que buscan aportar claridad en medio de contextos complejos y altamente polarizados. El equipo editorial de Estoy al Día está conformado por periodistas, analistas y colaboradores especializados en diversas áreas del conocimiento, quienes trabajan bajo estándares de verificación de información y responsabilidad comunicacional. Esta metodología permite ofrecer contenidos que no solo informan, sino que también contribuyen al debate público y a la formación de criterio en los lectores. En un ecosistema mediático marcado por la velocidad de la información y la proliferación de rumores, Estoy al Día apuesta por el periodismo digital responsable, combinando cobertura informativa con análisis estratégico de los procesos políticos, económicos y sociales que configuran el mundo contemporáneo. Más que un portal de noticias, Estoy al Día es un espacio para entender la actualidad con perspectiva, contexto y profundidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí