Carnicería política en Ecuador podría provenir de miembros de la mafia

La carnicería política en Ecuador tiene al país bañado en sangre. El lunes 14 de agosto, Quito amaneció conmocionado: Pedro Briones, prominente dirigente político ecuatoriano, fue asesinado a plena luz del día tras recibir un impacto de bala.

Esta noticia, revelada por Luisa González, candidata presidencial del partido Revolución Ciudadana, ha sido la segunda gran pérdida política en menos de una semana. Solo días antes, Fernando Villavicencio, también candidato presidencial, encontraba un fatídico destino similar. Estas muertes han encendido las alarmas de la opinión pública y de expertos en seguridad, pues muchos sospechan que las mafias entrelazadas en las esferas del poder podrían estar detrás de estos actos sangrientos.

Carnicería política en Ecuador

Las estadísticas del Ministerio de Seguridad Ecuatoriano han reflejado un aumento en los homicidios durante el último año, muchos de los cuales permanecen sin resolver. Sin embargo, el asesinato de figuras políticas de alto perfil sugiere un giro en el panorama delictivo, pasando de crímenes pasionales o territoriales a una modalidad que parece perseguir un objetivo político y de control.

Carnicería poítica en Ecuador
Presuntamente la mafia está infiltrada en la política. Ilustración MidJourney

Según el Dr. Jaime Serrano, historiador y analista político de la Universidad Andina Simón Bolívar, «estamos siendo testigos de una transformación en el modus operandi de las mafias en Ecuador. Ya no solo se ocupan del tráfico y del control territorial, ahora parecen querer influir directamente en la política, y para ello, eliminan a quienes consideran obstáculos». En pocas palabras, es la delincuencia organizada que tiene una carnicería política en Ecuador.

Nada nuevo bajo el sol

El asesinato de líderes políticos no es un fenómeno nuevo en Latinoamérica. Países como Colombia y México han enfrentado oleadas de violencia política, en las que las mafias y el narcotráfico han desempeñado un papel primordial. La situación en Ecuador, sin embargo, ha tomado a muchos por sorpresa, dado el perfil históricamente más estable del país en comparación con sus vecinos. No era usual presencia una carnicería política en Ecuador.

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Lorena Aguirre, experta en criminología y seguridad del Instituto de Investigaciones Políticas de Quito, señala: «Lo que estamos viendo en Ecuador podría ser el reflejo de una lucha por el control político del país. Las mafias, al verse amenazadas por las propuestas de reforma y lucha contra la corrupción de algunos candidatos, podrían estar buscando consolidar su influencia a través del terror y la eliminación de figuras políticas contrarias a sus intereses».

Investigar y castigar: ¿Será posible?

El partido Revolución Ciudadana ha exigido respuestas inmediatas y transparentes por parte del Gobierno. En un comunicado oficial, declararon: «Es imperativo que se investigue a fondo y se llegue a la verdad detrás de estos lamentables hechos. No descansaremos hasta que se haga justicia por la muerte de nuestros compañeros».

El panorama político ecuatoriano, ya agitado por las próximas elecciones presidenciales, se ve ahora ensombrecido por estas tragedias. La pregunta que resuena en las calles de Quito y en los pasillos del poder es clara: ¿Quién será el próximo? Y, más importante aún, ¿podrá el Gobierno ofrecer garantías de seguridad y justicia en un escenario cada vez más turbio? ¿Alguien podrá detener la carnicería política en Ecuador?

El futuro político de Ecuador pende de un hilo. La comunidad internacional ha expresado su preocupación y ha instado al Gobierno ecuatoriano a tomar medidas concretas para garantizar la seguridad de sus líderes políticos y el correcto desarrollo del proceso electoral. El desafío es claro: desentrañar las redes mafiosas que amenazan la estabilidad del país y asegurar que la democracia no se vea socavada por actos de terror y violencia.

Efecto dominó en la región

Adicionalmente, las repercusiones de estos asesinatos no se limitan solo a las fronteras ecuatorianas. América Latina, como región, observa con preocupación el precedente que podría estar estableciéndose en Ecuador. En otras naciones podrían replicar esta forma de coacción. La carnicería política en Ecuador es una forma efectiva de lograr “oscuros propósitos”.

Carnicería poítica en Ecuador
Preocupa un efecto dominó de plomo político en la región. Ilustración MidJourney

Antonio Mora, politólogo del Centro de Estudios Latinoamericanos de Buenos Aires, comenta: “Lo que ocurre en Ecuador podría generar un efecto dominó en la región. Las mafias y el crimen organizado observan y aprenden, y si perciben que pueden manipular la política a través del miedo y la violencia en un país, podrían intentarlo en otros. Es esencial que los estados latinoamericanos condenen estos actos y cooperen para prevenir una escalada de violencia política en el continente.»

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La sociedad civil ecuatoriana, por su parte, no se ha quedado callada ante estos acontecimientos. En las principales ciudades del país, como Guayaquil, Cuenca y, por supuesto, Quito, se han organizado marchas y vigilias en memoria de los políticos asesinados, pero también como una manifestación de rechazo al miedo y a la violencia. Isabel Rodríguez, activista y organizadora de una de estas manifestaciones, declara: «Nos quieren silenciar, quieren que el miedo nos paralice. Pero Ecuador es fuerte, y juntos, ciudadanía y políticos, debemos unirnos para enfrentar esta amenaza. No vamos a permitir que las mafias dicten nuestro futuro.»

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Redacción Estoy Al Día
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