Un buen negocio como la Premier League basta para que los yankees inviertan en grande

En los últimos años, la Premier League ha captado la atención de los grandes inversionistas estadounidenses, los llamados «yankees«, quienes han visto en el fútbol inglés una oportunidad de oro. Con ingresos desorbitantes y un crecimiento económico impresionante desde su creación en 1992, este negocio parece irresistible para los empresarios de Estados Unidos, que no dudan en inyectar millones en clubes de fútbol ingleses. Al día de hoy, más de la mitad de los equipos de la Premier League cuentan con capital estadounidense, en una tendencia que no da señales de detenerse.

El análisis detrás de este fenómeno ha sido explicado en un artículo escrito por Kieran Maguire y Cristina Philippou, colaboradores de The Conversation, bajo el título: “Por qué Estados Unidos está comprando la Premier League y qué significa eso para el futuro del fútbol”. Maguire, profesor de contabilidad y miembro del Football Industries Group de la Universidad de Liverpool, y Philippou, profesora de contabilidad y finanzas deportivas en la Universidad de Portsmouth, detallan cómo la Premier League se ha convertido en el epicentro de la inversión extranjera, particularmente estadounidense, gracias a sus ingresos crecientes y su base global de aficionados.

No cesan las inversiones yankees

Los yankees comenzaron su incursión en la Premier League con la adquisición del Manchester United por parte de la familia Glazer en 2005, un hito que marcó un antes y un después en la estructura de propiedad de los clubes de fútbol ingleses. Desde entonces, otros clubes históricos como el Liverpool, el Arsenal y el Chelsea han pasado a manos de empresarios estadounidenses, que ven en estos equipos una oportunidad no solo de ganar títulos, sino de rentabilizar sus inversiones a través de la comercialización global y los derechos de transmisión. La cifra de los 6.100 millones de libras en ingresos generados por la Premier League en las últimas temporadas es prueba fehaciente de por qué el “soccer” inglés ha captado la atención de los multimillonarios de Estados Unidos.

Los yankees comenzaron su incursión en la Premier League con la adquisición del Manchester United por parte de la familia Glazer en 2005, un hito que marcó un antes y un después en la estructura de propiedad de los clubes de fútbol ingleses. Ilustración MidJourney

Este fenómeno se ha visto impulsado no solo por los beneficios potenciales de los clubes, sino también por la globalización del fútbol y su capacidad de atraer audiencias masivas. En 1992, cuando la Premier League se separó del resto del fútbol inglés, los ingresos eran de apenas 205 millones de libras, y los sueldos de los jugadores rondaban las 2.050 libras semanales. Hoy en día, esos números han crecido exponencialmente, con jugadores que ganan decenas de millas de libras cada semana y clubes que generan cifras astronómicas en ingresos comerciales.

Los gringos compran de todo

Los yankees no solo se han interesado en los equipos más prestigiosos, como el Manchester United o el Chelsea. También han puesto sus ojos en clubes más pequeños, como el Wrexham, que fue adquirido por los actores de Hollywood Ryan Reynolds y Rob McElhenny, o el Birmingham City, que cuenta entre sus inversionistas a Tom Brady, una leyenda de la NFL. Este interés por los clubes menos glamorosos es reflejo de una tendencia más amplia: la diversificación de inversiones en todos los niveles del fútbol inglés, desde los equipos de élite hasta aquellos que luchan en divisiones inferiores.

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Una de las razones clave detrás de esta obsesión estadounidense por el fútbol inglés es la estructura misma de la Premier League, que ofrece tanto oportunidades como desafíos. A diferencia de las ligas estadounidenses, donde los equipos no enfrentan el riesgo de descender de categoría, en Inglaterra los clubes que terminan en las últimas posiciones de la tabla son relegados a divisiones inferiores, lo que supone una gran pérdida económica. Sin embargo, este riesgo también añade un atractivo particular para los inversores, quienes ven en la Premier League un mercado dinámico y lleno de posibilidades de crecimiento, aunque también de grandes caídas.

¿Habrá americanización?

El modelo de negocio estadounidense, en el que las ligas deportivas son cerradas y los equipos tienen asegurada su participación cada temporada, contrasta con el sistema europeo, donde el ascenso y descenso son parte fundamental del fútbol. Este aspecto ha generado preocupaciones sobre la posible “americanización” de la Premier League, con temores de que los propietarios estadounidenses intenten cambiar las reglas del juego, introduciendo sistemas como el posible draft o eliminando el descenso para garantizar la estabilidad financiera de los equipos. Hasta ahora, estos intentos han fracasado, pero no es descabellado pensar que los yankees seguirán buscando formas de minimizar los riesgos de su inversión.

En este sentido, Kieran Maguire y Cristina Philippou destacan cómo la familia Glazer fue pionera en aplicar estrategias financieras más agresivas dentro del fútbol inglés. La compra apalancada del Manchester United en 2005, que implicó cargar al club con una deuda de más de 600 millones de libras, fue vista con escepticismo por los aficionados, pero resultó ser una jugada muy rentable para los Glazer. Hoy, a pesar de las protestas de los seguidores del club, el Manchester United sigue siendo uno de los equipos más valiosos del mundo, con un valor estimado en 6.550 millones de dólares.

A medida que más y más yankees se adentran en el mundo del fútbol inglés, la Premier League parece estar consolidándose como una de las ligas deportivas más valiosas del planeta. Ilustración MidJourney.

El dinero parece ser todo

No obstante, no todos los clubes tienen la capacidad de generar ingresos a ese nivel. Para muchos de los equipos de la Premier League, la inversión estadounidense ha sido la única vía para mantenerse competitivo en un entorno cada vez más caro. Esto es especialmente cierto para clubes como el Everton, que actualmente están en negociaciones para ser comprados por el Friedkin Group, una empresa con sede en Texas. A pesar de las dificultades financieras del Everton, la construcción de un nuevo estadio y el potencial de crecimiento a largo plazo lo convierten en una opción atractiva para los inversores.

A medida que más y más yankees se adentran en el mundo del fútbol inglés, la Premier League parece estar consolidándose como una de las ligas deportivas más valiosas del planeta. El crecimiento exponencial de los derechos de transmisión, especialmente en mercados como el estadounidense, se ha convertido a la liga en una máquina de generar dinero, y los inversores están dispuestos a pagar precios astronómicos para tener una parte de este lucrativo negocio.

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El cincuenta más uno

Lo que está claro es que los yankees han llegado para quedarse. Con más de la mitad de los clubes de la Premier League en manos estadounidenses, el fútbol inglés se ha convertido en una extensión del sueño americano. Mientras los aficionados británicos observan con recelo el impacto de esta creciente influencia extranjera, los inversores estadounidenses ven en la Premier League una oportunidad única para maximizar sus ganancias en un mercado global que no muestra signos de desaceleración.

La inversión en el fútbol, ​​una vez considerada un capricho de los multimillonarios, se ha transformado en una empresa extremadamente rentable, y los yankees han sabido aprovecharlo al máximo. Aunque los aficionados locales sigan desconfiando de sus nuevos propietarios, lo cierto es que la revolución estadounidense en la Premier League está en marcha, y no parece tener vuelta atrás.

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Redacción Estoy Al Día
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