Réquiem al libre comercio en los EE.UU. cantan en coro Trump y Biden

La tierra de las oportunidades, Estados Unidos, alguna vez fue vista como la guardiana del libre comercio mundial, pero parece que esa era está llegando a su fin. Con presidentes de ambos lados del pasillo político criticando y reformando las políticas comerciales del país, muchos se preguntan: ¿Está muriendo el libre comercio en los EE.UU.?

Un vistazo a la última década revela un cambio tectónico en la política comercial estadounidense. Como señaló Tobias Burns en The Hill, hubo un tiempo en que EE.UU. abrazaba con entusiasmo el libre comercio, firmándose doce acuerdos entre 2001 y 2012, tomando como estandarte el TLCAN. Sin embargo, en años recientes, solo se ha dado luz verde a un solo acuerdo comercial.

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La era del libre comercio inquebrantable en los EE.UU. parece estar llegando a su fin. Ilustración MidJourney

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El cambio no fue abrupto, sino más bien una progresión. Las semillas de este cambio se plantaron probablemente con la admisión de China en la OMC en 2000. Las masivas importaciones chinas que siguieron alarmaron a muchos, particularmente a aquellos en sectores manufactureros. El déficit comercial con China aumentó, y con él, crecieron las voces críticas.

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Donald Trump capitalizó estos sentimientos en su campaña presidencial de 2016, prometiendo reescribir los acuerdos comerciales y proteger los empleos estadounidenses. Su administración llevó a cabo una guerra comercial con China, implementando tarifas y forzando nuevas negociaciones. Aunque la promesa reciente de Trump de un arancel del 10% es el último golpe contra el libre comercio, ya se había alejado bastante de los ideales de libre comercio durante su mandato.

Acuerdos y desacuerdos

Por otro lado, la administración de Biden, aunque menos estridente en su retórica, ha seguido un camino similar, priorizando los intereses domésticos sobre los acuerdos comerciales internacionales. La reformulación del TLCAN, por ejemplo, incorporó cláusulas pro-laborales que eran impensables en la versión original.

El cambio no es solo político, sino reflejo de un cambio más amplio en la percepción pública. Los organismos especializados, como el American Economic Liberties Project, han indicado que hay un sentimiento creciente entre el público estadounidense de que los acuerdos comerciales han perjudicado más que beneficiado al país. El libre comercio está en entredicho.

Desde la academia

Historiadores como John Williams de la Universidad de Harvard sugieren que estamos presenciando un fenómeno cíclico. «Los EE.UU. han oscilado entre el proteccionismo y el libre comercio a lo largo de su historia», dice Williams. «En períodos de rápido cambio tecnológico o alteración económica, como la Revolución Industrial o la Gran Depresión, hemos visto un giro hacia el proteccionismo. Es posible que la globalización y la revolución tecnológica actual estén impulsando un giro similar».

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Los EE.UU. han oscilado entre el proteccionismo y el libre comercio a lo largo de su historia. Ilustración MidJourney

Políticamente, el escenario es aún más complejo. Según Claire Robinson, analista política de la Universidad de Georgetown, «Los políticos han entendido que hay votos en el proteccionismo, especialmente en áreas que sienten que han sido dejadas atrás por la globalización. Aunque hay consenso entre los economistas de que el libre comercio es, en general, beneficioso, ese beneficio es desigual. Y aquellos que sienten que han perdido están haciendo oír su voz».

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Es un asunto de posiciones

El debate sobre el libre comercio y el proteccionismo no es nuevo, pero el ritmo del cambio sí lo es. Mientras que antes se podía contar con el apoyo bipartidista para el libre comercio, ahora eso parece ser una rareza.

El libre comercio, que alguna vez fue el pilar de la política económica de los EE.UU., está siendo cuestionado como nunca antes. Con influencias tanto domésticas como internacionales empujando hacia el proteccionismo, y con líderes de ambos partidos tomando medidas en esa dirección, la era del libre comercio inquebrantable en los EE.UU. parece estar llegando a su fin. Lo que vendrá después, sin embargo, sigue siendo un misterio.

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Redacción Estoy Al Día
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