India podría pasar a llamarse Bharat al menos en los textos escolares

En un contexto marcado por la reciente propuesta del  Consejo Nacional de Investigación y Capacitación Educativa de la India (NCERT), la cual ha generado una intensa controversia en el país asiático, la posibilidad de que la nación cambie su nombre en los textos escolares de «India» a «Bharat» ha suscitado un debate político y cultural de gran envergadura.

Un comité constituido por el NCERT ha recomendado de forma unánime que el nombre «Bharat» debería ser utilizado en los libros de texto para los estudiantes en todas las clases, según declaraciones del presidente de dicha junta, C I Isaac. Esta sugerencia ha desencadenado una serie de reacciones apasionadas en la sociedad india y ha desatado una tormenta política que revela tensiones en torno a la identidad nacional y las implicaciones políticas de este cambio.

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La Constitución de la India reconoce oficialmente tanto el término «India» como «Bharat». Ilustración MidJourney

Hindi, Bharat y política

El NCERT, como organismo estatal encargado de fijar el currículum escolar en la India y de elaborar los libros de texto, se ha apresurado a llamar a la calma ante la creciente polémica. Según el NCERT, dado que el desarrollo de un nuevo plan de estudios y de los libros de texto está aún en marcha, es prematuro hacer comentarios definitivos sobre las noticias que han aparecido en los medios de comunicación sobre este tema en particular. Sin embargo, la propuesta ha generado un debate acalorado sobre la identidad y la política en la India.

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La Constitución de la India reconoce oficialmente tanto el término «India» como «Bharat». No obstante, hasta fechas recientes, el uso de «Bharat» se limitaba al hindi y se consideraba una designación menos común en el ámbito internacional. Sin embargo, el Gobierno liderado por el partido nacionalista hindú Bharatiya Janata Party (BJP) y su primer ministro, Narendra Modi, han impulsado activamente el uso de «Bharat» como una medida política para reforzar la identidad cultural e histórica de la India.

Las politizaciones

Este enfoque ha generado críticas y resistencia por parte de la oposición, que se ha unido en una coalición llamada «INDIA» de cara a las elecciones generales de 2024. KC Venugopal, secretario general del Partido del Congreso de la India (INC), ha expresado su preocupación ante lo que considera un intento de adoctrinamiento de la juventud india: «Estos cambia-nombres quieren adoctrinar a toda una generación para que odien una palabra hacia la que sentimos mucho orgullo cuando crecimos». Además, ha acusado al BJP de tomar estas medidas en un intento desesperado por evitar una derrota abrumadora en las próximas elecciones.

El debate en torno al nombre de la India se ha intensificado a nivel internacional, como se pudo observar en la cumbre del G20. Las invitaciones a una cena oficial presentaron a la presidenta del país asiático, Droupadi Murmu, como la «Presidenta de Bharat». Posteriormente, se produjeron otras menciones que destacaron el uso de «Bharat» en lugar de «India», incluyendo un letrero que presentaba a Modi como el representante de «Bharat». Estos incidentes evidencian la relevancia política y diplomática de la cuestión del nombre.

Hojeando en la historia

Desde una perspectiva histórica, el término «Bharat» tiene raíces profundas en la cultura y la tradición india. Es una referencia a un antiguo reino legendario que se menciona en los textos sagrados hindúes, como los Puranas. El nombre «India», en cambio, se deriva del término latino «Indus», que se usaba para referirse a la región a través de la cual fluía el río Indo. Esta discrepancia en la elección de nombres refleja una lucha por la identidad y la herencia cultural del país.

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Este enfoque ha generado críticas y resistencia por parte de la oposición, que se ha unido en una coalición llamada «INDIA». Ilustración MidJourney

En el ámbito político, el uso de «Bharat» por parte del BJP ha sido interpretado como un intento de impulsar una narrativa nacionalista y religiosa. El partido ha promovido una visión de la India que enfatiza su herencia hindú y busca consolidar el hinduismo como una fuerza dominante en la vida pública del país. Esto ha generado preocupaciones entre las minorías religiosas y ha avivado las tensiones religiosas y culturales en la sociedad india.

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Y qué sería de India

Por otro lado, el término «India» ha sido la denominación internacionalmente reconocida para el país durante décadas. El cambio propuesto podría tener implicaciones diplomáticas y económicas, ya que la comunidad internacional está familiarizada con el nombre «India» en el contexto de relaciones comerciales, acuerdos internacionales y tratados bilaterales. Un cambio de nombre podría requerir ajustes significativos en la diplomacia y en la percepción global de la India.

La propuesta de cambiar el nombre de la India a «Bharat» en los textos escolares ha generado un debate político y cultural de gran envergadura en el país. Mientras que el Gobierno del BJP busca reforzar la identidad hindú y promover el uso de «Bharat» como parte de una agenda nacionalista, la oposición y diversos sectores de la sociedad se oponen a esta medida, argumentando que podría tener consecuencias negativas para la unidad y la diversidad del país. La cuestión del nombre de la India trasciende lo meramente simbólico y se convierte en un reflejo de las tensiones y los desafíos que enfrenta la nación en su búsqueda de identidad en un mundo globalizado.

 

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Redacción Estoy Al Día
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