La Generación Z: Acaban de comenzar a trabajar y ya están en problemas

Desde que comenzaron a tomar protagonismo, se ha considerado a los nacidos entre 1997 y 2012, conocidos como la Generación Z, como nativos digitales, expertos en el uso de la tecnología moderna. Sin embargo, a medida que ingresan al mercado laboral, están enfrentando desafíos que refutan esta percepción.

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Isaac Willour, del think tank Acton Institute, refuerza esta idea. Si bien muchos asumen que la Generación Z está inmersa en la tecnología, esto no se traduce en una ventaja tangible en muchas industrias. A pesar de que algunos campos como el marketing y la coordinación de redes sociales podrían beneficiarse de su familiaridad con plataformas digitales, otras muchas áreas laborales no. En realidad, gran parte del tejido industrial aún depende de tecnologías antiguas y no tiene planes inmediatos de adoptar herramientas de última generación.

La Generación Z con barreras

Esta percepción se ve respaldada por investigaciones recientes que indican que la Generación Z enfrenta barreras tecnológicas similares a las de generaciones anteriores. Aunque puedan dominar aplicaciones y redes sociales como Instagram, TikTok o Snapchat, enfrentan dificultades con herramientas más tradicionales y fundamentales en muchos lugares de trabajo, como escáneres e impresoras. Según un estudio, ni ver vídeos en TikTok ni jugar en Minecraft satisface el requisito tecnológico para muchos trabajos.

La Generación Z
Estadísticas aborales indican que no tienen destrezas técnicas brillantes. Ilustración MidJourney

Lo que resulta aún más inquietante es que este desafío tecnológico no es el único problema. Hay una creencia, respaldada por algunas investigaciones, que sugiere que la Generación Z carece de habilidades interpersonales adecuadas. Una gran cantidad de información y comunicación que consumen y generan es a través de medios digitales. Esto, aunque es valioso en ciertos contextos, puede no prepararlos adecuadamente para las interacciones en el mundo real, en un lugar de trabajo.

El aislamiento los afectó

La pandemia mundial solo agravó este problema. Mientras que el mundo se vio obligado a trasladarse a plataformas en línea, esto no se tradujo necesariamente en un mejor entendimiento o habilidad con tecnologías antiguas que siguen siendo fundamentales en muchos trabajos.

Los empleadores están tomando nota. Según datos, el 27% de los empleadores han declarado haber despedido a un empleado de la Generación Z en su primer mes de trabajo. Aunque puede que no sea completamente atribuible a sus habilidades tecnológicas o interpersonales, es una cifra alarmante. Esta percepción de falta de motivación o preparación adecuada para el mundo laboral pone en una posición difícil tanto a los jóvenes que buscan empleo como a las empresas que quieren contratar talento fresco.

La Generación Z
La pandemia y otras variables pudieron incidir en sus capacidades para conectar. Ilustración
MidJourney

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Cada uno con sus monstruos

Históricamente, cada generación ha enfrentado sus propios desafíos al ingresar al mercado laboral. La Generación X lidió con una economía en transformación y el auge de la globalización. Los millennials enfrentaron la crisis financiera de 2008. No obstante, la Generación Z enfrenta un desafío distintivo: mientras son percibidos como nativos digitales, esta etiqueta podría estar haciendo más daño que bien.

Expertos en historia y políticos han señalado la necesidad de reevaluar cómo se prepara a los jóvenes para el mundo laboral. La educación y la formación laboral no solo deben centrarse en las últimas tecnologías, sino también en las herramientas y habilidades fundamentales que han sido esenciales durante décadas. Las habilidades interpersonales, la comunicación efectiva y la adaptabilidad son tan cruciales como siempre.

La Generación Z, a pesar de su familiaridad con el mundo digital, enfrenta desafíos únicos al ingresar al mundo laboral. A medida que avanzamos, es esencial redefinir lo que significa estar «preparado» para trabajar y cómo se equipa a los jóvenes con las herramientas que necesitan para tener éxito. Es una responsabilidad compartida entre educadores, empleadores y la sociedad en su conjunto.

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Redacción Estoy Al Día
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