Leonardo Vera intenta desenmarañar particularidades de la economía venezolana cara al 2024

Leonardo Vera, economista, MA, Ph.D y Profesor Titular de la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela, y ex miembro del programa Andres Bello de la Universidad de Oxford, ha dedicado una considerable atención a la situación económica de Venezuela en un artículo para Prodavinci, titulado “¿Qué nos puede deparar la economía de Venezuela en 2024?”. En su análisis, Vera aborda la realidad económica venezolana con un enfoque en la «dependencia de camino», una teoría que sugiere que el futuro económico de un país es resultado de eventos y decisiones pasadas.

Vera comienza destacando la gravedad de la situación económica de Venezuela, describiéndola como una catástrofe económica. Citando el trabajo del economista Bruno Coric, señala que Venezuela ha experimentado una caída acumulada del PIB por habitante entre el 75% y 80% en un período de siete años y medio, una situación que es inusualmente severa en comparación con otros episodios históricos de crisis económicas. Esta dramática contracción económica se ha visto acompañada por un proceso de hiperinflación entre 2017 y 2021, lo que ha resultado en una marcada desigualdad y un empobrecimiento generalizado.

Leonardo Vera
Venezuela ha sufrido una importante pérdida de recursos humanos y capital productivo, así como la degradación de su industria petrolera y sus instituciones. Ilustración MidJourney

Leonardo Vera hace lista de los daños

El colapso de los sistemas de protección social, la desintegración de la red de servicios públicos y la dramática contracción del sistema financiero venezolano son algunos de los muchos desafíos que enfrenta el país. Además, Venezuela ha sufrido una importante pérdida de recursos humanos y capital productivo, así como la degradación de su industria petrolera y sus instituciones.

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Sin embargo, Leonardo Vera también señala aspectos alentadores, como la liberalización parcial de ciertos sectores por parte del Estado, la dolarización de facto que ha traído cierta estabilidad, y el flujo constante de remesas. Además, menciona el alivio parcial y temporal de las sanciones sobre el sector de los hidrocarburos como un factor potencialmente positivo para 2024.

Un 2024 estrecho

No obstante, Vera advierte que cualquier recuperación en 2024 será limitada. Señala que la inversión pública ha desaparecido prácticamente, y que la inversión privada está severamente limitada por un clima de incertidumbre política e institucional. Además, el mercado cambiario en Venezuela sigue siendo volátil y podría impactar negativamente la economía.

En cuanto al sector petrolero, Vera es cauteloso. Reconoce que la industria petrolera ha sufrido gravemente durante la crisis y que, aunque el alivio de las sanciones podría ayudar, no se espera un aumento significativo en la producción petrolera en el corto plazo. Incluso en un escenario optimista, los ingresos adicionales serían limitados y no se traducirían en un cambio dramático para la economía venezolana.

Leonardo Vera concluye que la economía venezolana en 2024 probablemente mostrará signos de una leve recuperación, impulsada principalmente por el consumo. Sin embargo, advierte que esta recuperación será limitada y que el país seguirá enfrentando desafíos significativos debido a su entorno político e institucional incierto, la limitada capacidad de inversión y la dependencia del sector petrolero. En resumen, aunque hay algunas señales de esperanza, la economía venezolana aún tiene un largo camino por recorrer para recuperarse de su profunda crisis.

Leonardo Vera
La diversificación económica, la revitalización de la industria y el comercio, y la reconstrucción de las instituciones y la infraestructura son esenciales para un desarrollo sostenible. Ilustración MidJourney

Dólar y el bolívar zombie

Continuando con su análisis, el economista profundiza en la situación del sector público en Venezuela. Destaca que, a pesar de la dolarización en el sector privado, el sector público continúa pagando salarios en bolívares, lo que ha generado una brecha significativa en el poder adquisitivo y las condiciones de vida entre los empleados del sector público y privado. Leonardo Vera sugiere que en un año electoral como 2024, podríamos ver esfuerzos del gobierno para aumentar los salarios en el sector público, aunque esto dependerá en gran medida de la disponibilidad de recursos y la política gubernamental para contener la inflación.

Además, el economista resalta la importancia de las remesas, un flujo de ingresos que ha sido vital para mantener el consumo en medio de la crisis. Aunque estas remesas han sido una fuente de alivio para muchas familias, Vera advierte que su impacto en la economía en general es limitado, y no se espera que sean un motor de crecimiento significativo en 2024. Sin embargo, las remesas seguirán siendo un soporte crucial para la economía del consumo, especialmente en un contexto de ingresos estancados y limitadas oportunidades de empleo.

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Inflación y devaluación

Vera también aborda el tema de la inflación y la política monetaria. Aunque la inflación ha disminuido en comparación con los picos de hiperinflación de años anteriores, sigue siendo una preocupación importante. La estabilización del mercado cambiario y la contención de la inflación son esenciales para mantener la confianza y fomentar una recuperación económica. Vera señala que la política monetaria del gobierno será crucial para evitar un nuevo estallido de inflación, especialmente en un año electoral donde el gasto público tiende a aumentar.

El economista reflexiona sobre las perspectivas a largo plazo de la economía venezolana. A pesar de los desafíos inmediatos, subraya la necesidad de una planificación y una política económica a largo plazo que vaya más allá de la dependencia del petróleo y las medidas de emergencia actuales. La diversificación económica, la revitalización de la industria y el comercio, y la reconstrucción de las instituciones y la infraestructura son esenciales para un desarrollo sostenible. Leonardo Vera concluye que, aunque 2024 puede mostrar signos de una leve recuperación, el verdadero desafío para Venezuela será construir una base sólida para un crecimiento sostenible y equitativo en el futuro.

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Redacción Estoy Al Día
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