Sweet y Toth: Los EE.UU. de Biden no han notado que Irán ya está en guerra con la Unión

En un mundo donde los conflictos geopolíticos a menudo se presentan con una claridad inquietante, la situación actual entre Estados Unidos e Irán presenta un paradigma perturbadoramente opaco. La reciente columna de opinión publicada en The Hill por el coronel retirado Jonathan Sweet y Mark Toth, especialistas en inteligencia militar y seguridad nacional, respectivamente, pone de relieve una realidad inquietante: «Irán ya está en guerra con la Unión», una situación que la administración de Biden parece no reconocer plenamente. Esta frase, cargada de implicaciones profundas y consecuencias potencialmente devastadoras, resuena como un eco siniestro en el análisis de los eventos recientes.

El 28 de enero, un ataque con aviones no tripulados cerca de la frontera entre Jordania y Siria resultó en la muerte de tres militares estadounidenses y más de treinta heridos. Este trágico suceso no solo representa una escalada en las tensiones entre Estados Unidos e Irán, sino que también expone una aparente subestimación por parte de la Casa Blanca de la verdadera naturaleza y alcance de las acciones iraníes. El presidente Biden condenó rápidamente el ataque, pero su administración aún debe admitir lo que Sweet y Toth consideran una realidad ineludible: Irán le hace la guerra a los Estados Unidos.

Irán ya está en guerra con la Unión

La inquietante afirmación de Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional del presidente, en septiembre, de que «la región de Oriente Medio está hoy más tranquila de lo que ha estado en dos décadas», contrasta drásticamente con los eventos subsiguientes. Solo ocho días después, Hamás, utilizando recursos iraníes y un plan aprobado por Irán, atacó a Israel. Este incidente, junto con el ataque más reciente en la frontera jordano-siria, ilustra una desconexión preocupante entre la percepción de la administración Biden y la realidad en el terreno.

Irán ya está en guerra con la Unión
La reciente declaración del presidente Biden de que «hará que todos los responsables rindan cuentas en el momento y de la manera que elijamos» debe ir acompañada de acciones concretas y decisivas. Ilustración MidJourney

La estrategia de la Casa Blanca con respecto a Irán y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) parece estar en un punto muerto. Las acciones recientes de Irán, particularmente el ataque no tripulado, han demostrado que las defensas existentes son insuficientes y que la actual política de contención está fallando. La respuesta de Biden y sus asesores, incluido el Secretario de Estado Antony Blinken, ha sido percibida como tímida e ineficaz frente a un enemigo que ha demostrado su voluntad y capacidad de escalar el conflicto. De allí que Sweet y Toth afirmen que Irán ya está en guerra con la Unión.

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Una continua subestimación

El problema se agrava por la aparente renuencia de la administración a reconocer la magnitud de la amenaza que representa Irán. La continua subestimación de las intenciones y capacidades iraníes, como lo demuestran las declaraciones y acciones de Sullivan y Biden, sugiere una desconexión preocupante entre la percepción de la amenaza y la realidad. Esta desconexión se refleja en la incapacidad de la Casa Blanca para desarrollar una estrategia coherente y efectiva contra las crecientes agresiones iraníes.

Irán ya está en guerra con la Unión
Es imperativo que la administración Biden y el Congreso reconozcan y respondan adecuadamente a la realidad de que «Irán ya está en guerra con la Unión». Ilustración MidJourney

Más allá de las medidas defensivas, Sweet y Toth argumentan que es crucial que Estados Unidos adopte una postura más proactiva. Esto incluye no solo una defensa reforzada de las bases militares en el Medio Oriente, sino también llevar la lucha directamente a Irán y al CGRI. La reciente declaración del presidente Biden de que «hará que todos los responsables rindan cuentas en el momento y de la manera que elijamos» debe ir acompañada de acciones concretas y decisivas. Tiene que haber en el terreno una conciencia estadounidense que se ilumine ante el hecho de que Irán ya está en guerra con la Unión.

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Un despliegue de incapacidades

La incapacidad del equipo de seguridad nacional de Biden para anticipar y contrarrestar las amenazas iraníes no solo pone en riesgo a las fuerzas militares estadounidenses en la región, sino que también amenaza con desestabilizar aún más una región ya volátil. La administración Biden necesita una evaluación más realista y una respuesta más fuerte ante la creciente hostilidad iraní. Como argumentan Sweet y Toth, es crucial que el Congreso y la Casa Blanca actúen de manera conjunta y decisiva para enfrentar la amenaza iraní, tanto en el frente militar como en el legislativo.

El artículo de Sweet y Toth concluye con una llamada a la acción: es imperativo que la administración Biden y el Congreso reconozcan y respondan adecuadamente a la realidad de que «Irán ya está en guerra con la Unión». Esta guerra no declarada, aunque menos visible que los conflictos tradicionales, es igualmente peligrosa y requiere una respuesta inmediata y efectiva. La falta de reconocimiento y acción por parte de Estados Unidos no solo socava su propia seguridad, sino que también compromete la estabilidad de una región crítica. La pregunta que queda resonando es clara y preocupante: ¿Cuándo se dará cuenta el equipo Biden de que Irán ya está en guerra con Estados Unidos, lo quieran admitir o no?

 

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Redacción Estoy Al Día
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