Criptomonedas podrían convertirse en uno de los mayores compradores de deuda del gobierno de EE.UU.

Las criptomonedas están emergiendo como actores cruciales en el mercado financiero global, y podrían llegar a ser uno de los mayores compradores de deuda del gobierno de EE.UU. Esta afirmación, que a primera vista podría parecer exagerada, es el resultado de un análisis profundo realizado por Paul D. Ryan, ex presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Ryan, quien ahora es miembro del Consejo de Políticas de Paradigm y miembro visitante del American Enterprise Institute, recientemente publicó un comentario en The Wall Street Journal titulado: “Las criptomonedas podrían evitar una crisis de deuda en EE.UU.”

El comentario de Ryan plantea una propuesta audaz: las criptomonedas estables, también conocidas como stablecoins, respaldadas por dólares, están generando una demanda significativa de deuda pública estadounidense. En su artículo, Ryan señala que este fenómeno podría proporcionar una solución crucial para evitar una crisis de deuda en Estados Unidos. Según él, las criptomonedas estables podrían convertirse en una fuente confiable de nueva demanda para los bonos del Tesoro de EE. UU., ayudando así a mantener la economía a flote y mitigando los riesgos asociados con la creciente deuda nacional.

Criptomonedas para la salvbación

El contexto de la deuda nacional de Estados Unidos es alarmante. La trayectoria actual apunta hacia una crisis de deuda predecible pero evitable. Sin acciones correctivas, la economía podría estancarse y el país podría incumplir sus promesas gubernamentales de atención sanitaria y seguridad en la jubilación. Además, los recortes a la defensa nacional podrían poner en riesgo la seguridad del país. Una posible crisis podría comenzar con una fallida subasta del Tesoro, lo que obligaría a realizar recortes drásticos en el presupuesto y socavaría la confianza en el dólar, exacerbando aún más los problemas económicos.

Criptomonedas
En su artículo, Ryan señala que este fenómeno podría proporcionar una solución crucial para evitar una crisis de deuda en Estados Unidos. Según él, las criptomonedas estables podrían convertirse en una fuente confiable de nueva demanda para los bonos del Tesoro de EE. UU., ayudando así a mantener la economía a flote y mitigando los riesgos asociados con la creciente deuda nacional. Ilustración MidJourney

En este escenario, las criptomonedas estables ofrecen una solución innovadora. Según el Departamento del Tesoro y DeFi Llama, un sitio de análisis de criptomonedas, las criptomonedas estables respaldadas por dólares se están convirtiendo en importantes compradores netos de deuda del gobierno estadounidense. Si los emisores de criptomonedas estables respaldadas por moneda fiduciaria fueran un país, se ubicarían justo fuera del top 10 de países con bonos del Tesoro: más pequeños que Hong Kong pero más grandes que Arabia Saudita. Este crecimiento sugiere que las criptomonedas estables tienen el potencial de convertirse en uno de los mayores compradores de deuda del gobierno de EE. UU.

China sigue en a delantera

La aparición de las criptomonedas estables como mecanismo para promover el dólar no podría ser más oportuna. Estados Unidos se beneficia enormemente del estatus del dólar como principal moneda de reserva internacional. Este estatus proporciona financiamiento barato y confiable para el gasto fiscal y otorga a Estados Unidos una influencia sustancial sobre el sistema financiero global. La mayoría de las actividades financieras eventualmente fluyen a través de los bancos estadounidenses gracias al dominio del dólar. Sin embargo, esta primacía está constantemente amenazada por una economía global que se vuelve más digital y multipolar.

Tambièn puedes leer: Partidismo católico: no se da ni puede darse divorcio entre Iglesia y política, fe y política

China ha reconocido esta tendencia y ha hecho de la moneda digital un pilar de su estrategia de desarrollo internacional y política exterior. Beijing está utilizando inversiones en infraestructura física y digital en mercados emergentes, junto con ingeniería financiera, para insertar el yuan en una red que puede controlar y proyectar influencia. En este contexto, Estados Unidos no puede permitirse el lujo de quedarse de brazos cruzados mientras su mayor competidor internacional aprovecha la demanda latente de dinero digital seguro y conveniente.

Frágiles bonos del Tesoro

La necesidad de actualizar el marco para comprender cómo el dólar obtiene su poder es más urgente que nunca. Un ejemplo claro es cómo las empresas extranjeras manejan los dólares recibidos en transacciones internacionales. Históricamente, estos dólares se colocan en el mercado de bonos del Tesoro de EE. UU., un mercado grande y líquido que ofrece seguridad gracias al respaldo de la economía estadounidense. Sin embargo, el creciente endeudamiento y los problemas fiscales actuales plantean riesgos significativos para este sistema.

Varias naciones que han sido grandes compradores de deuda estadounidense, como China y Arabia Saudita, están reduciendo sus participaciones en bonos del Tesoro y buscando opciones para liquidar pagos fuera del sistema del dólar. Este cambio aumenta el riesgo de que Estados Unidos experimente una subasta de deuda fallida, lo que podría desestabilizar los mercados y socavar la credibilidad del país. Ante esta posibilidad, encontrar nuevas formas de hacer que el dólar sea más atractivo es crucial.

Criptomonedas
En este escenario, las criptomonedas estables ofrecen una solución innovadora. Según el Departamento del Tesoro y DeFi Llama, un sitio de análisis de criptomonedas, las criptomonedas estables respaldadas por dólares se están convirtiendo en importantes compradores netos de deuda del gobierno estadounidense. Ilustración MidJourney.

Las criptomonedas estables respaldadas por dólares representan una respuesta viable a estos desafíos. La mayoría de estas monedas están en manos de inversores en países con economías débiles que buscan una forma de dinero más estable y confiable. Timothy G. Massad, ex presidente de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos, describe en un artículo de la Brookings Institution cómo las criptomonedas estables son similares a los eurodólares, que jugaron un papel crucial en la preeminencia del dólar durante la Guerra Fría.

Reducción de riesgos

Promover el uso de criptomonedas estables respaldadas por dólares ofrecería beneficios claros y tangibles. A corto plazo, aumentaría significativamente la demanda de deuda estadounidense, reduciendo el riesgo de una subasta de deuda fallida y la consiguiente crisis. A diferencia de la infraestructura financiera digital de China, las criptomonedas estables respaldadas por dólares emitidas en cadenas de bloques públicas y sin permiso vienen empaquetadas con valores profundamente estadounidenses de libertad y apertura.

Tambièn puedes leer: ¿Podría la Iglesia Evangélica Cristiana apoyar a un porno consumidor como Donald Trump?

Además, un marco regulatorio sólido y predecible para las criptomonedas estables cuenta con apoyo bipartidista en el Congreso, lo que podría facilitar su adopción y uso en un momento crítico. En un año electoral, donde la política puede volverse especialmente divisiva, una medida que ofrezca estabilidad económica y financiera sería bienvenida por todos los sectores.

Las criptomonedas estables tienen el potencial de convertirse en un pilar fundamental para la economía estadounidense, ofreciendo una solución innovadora para la creciente crisis de deuda. A medida que el mundo se vuelve más digital y las amenazas a la primacía del dólar aumentan, es crucial que Estados Unidos adopte estas nuevas tecnologías y estrategias para mantener su liderazgo económico global. Las criptomonedas estables no solo representan una oportunidad para evitar una crisis de deuda, sino también una herramienta poderosa para reafirmar el dominio del dólar en un mercado financiero global cada vez más competitivo.

Related articles

Trump indulta a un ex-congresista republicano condenado por uso de información privilegiada

El perdón presidencial no borra el historial criminal de Buyer, aunque puede interpretarse como una declaración oficial de que el gobierno considera injusta su condena. La decisión puede leerse como un acto de misericordia o de justicia, según la perspectiva del observador. Lo que resulta innegable es que el ex-congresista republicano condenado sale de este episodio con el respaldo explícito del presidente de los Estados Unidos, cerrando así un ciclo que comenzó con operaciones bursátiles ilegales en Nueva York y culmina con un documento firmado en la Casa Blanca que lo declara, para efectos prácticos, libre de toda culpa política.

El diputado Reynaldo Sifuentes fijó posición este viernes respecto al reciente regreso al país de diversos actores políticos de la oposición.

A la espera de que la justicia o la propia Asamblea Nacional (cuyo control está repartido entre oficialismo y oposición disidente) tomen cartas en el asunto, el reportaje deja una certeza: la ayuda humanitaria de 2019 se convirtió en un espejismo para millones de venezolanos. La frase que repite Sifuentes no es un eslogan vacío. Resume una exigencia de transparencia que, de no resolverse, seguirá pesando sobre cualquier intento de reconstrucción democrática. Porque una deuda gigante con el país no prescribe con el paso del tiempo ni con la mudanza de residencia. Se extingue solo con hechos, auditorías y, llegado el caso, con responsabilidades penales.

Actualizaciones sobre la guerra de Irán: final del bloqueo

Lo que sí queda claro es que el mundo se encuentra en un momento de inflexión. Dos potencias con un historial de desconfianza profunda y décadas de confrontación se acercan, con pasos inestables, a un umbral que podría redefinir el equilibrio en Oriente Medio. Trump ha apostado por el anuncio anticipado como herramienta de presión. Irán ha respondido con escepticismo calculado. Y el estrecho de Ormuz, esa franja de agua de apenas 33 kilómetros de ancho, sigue siendo el termómetro más preciso de una crisis que el mundo no puede permitirse que escale.

Magallanes se declara antiestadounidense y enemigo de Trump

La estrategia imperial no distingue entre chavistas y opositores; los intereses imperiales dictan la estrategia. Por eso no habrá elecciones en Venezuela hasta que logren garantizar un gobierno afín, con instituciones sometidas al designio imperial, como era antes de la revolución. Nada de elecciones ya. Eso tomará al menos dos años. Tampoco habrá fin de las sanciones; se quedarán por muchos años, así gane un opositor proyanqui, para amenazar a los que aspiren soberanía, y más aún si el triunfador pretende ser soberano.

Los Estados de la región se dieron cuenta de que estarían expuestos a graves daños si siguen albergando bases estadounidenses

El debate sobre la permanencia militar estadounidense en Oriente Medio no es nuevo. Surgió con la invasión de Irak en 2003, resurgió con cada ciclo de violencia sectaria y volvió al primer plano con el ascenso de las milicias respaldadas por Teherán. Lo que cambió esta vez es la escala. Por primera vez desde la Guerra del Golfo, instalaciones en varios países sufrieron ataques atribuidos a un estado soberano. Eso transformó el cálculo de riesgo para cualquier gobierno que mantenga acuerdos de presencia militar con Washington en la región.
- Publicidad -spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Redacción Estoy Al Día
Redacción Estoy Al Día
Estoy al Día es un medio digital de información y análisis dedicado a ofrecer noticias verificadas, contextualizadas y relevantes sobre los acontecimientos que marcan la actualidad nacional e internacional. Desde su fundación, el portal ha asumido como principio editorial el compromiso con la veracidad, la independencia informativa y el análisis profundo de los hechos que impactan a la sociedad. Con una línea editorial centrada en la interpretación responsable de la realidad, Estoy al Día se ha consolidado como una plataforma informativa que conecta a lectores dentro de todo el mundo, especialmente en comunidades que dependen del acceso digital para mantenerse informadas sobre política, economía, geopolítica, tecnología, cultura y tendencias globales. El medio surge de la convicción de que el periodismo debe cumplir una función social fundamental: explicar el presente para comprender el futuro. Bajo esta premisa, el portal reúne investigaciones, reportajes, análisis y cobertura de actualidad que buscan aportar claridad en medio de contextos complejos y altamente polarizados. El equipo editorial de Estoy al Día está conformado por periodistas, analistas y colaboradores especializados en diversas áreas del conocimiento, quienes trabajan bajo estándares de verificación de información y responsabilidad comunicacional. Esta metodología permite ofrecer contenidos que no solo informan, sino que también contribuyen al debate público y a la formación de criterio en los lectores. En un ecosistema mediático marcado por la velocidad de la información y la proliferación de rumores, Estoy al Día apuesta por el periodismo digital responsable, combinando cobertura informativa con análisis estratégico de los procesos políticos, económicos y sociales que configuran el mundo contemporáneo. Más que un portal de noticias, Estoy al Día es un espacio para entender la actualidad con perspectiva, contexto y profundidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí