Kim Jong-un, Vladimir Putin y Donald Trump: Por qué trenzan amistad estos tres personajes

La política mundial siempre ha estado plagada de intrigas, encuentros inesperados y alianzas estratégicas. Esta semana, la atención internacional se centró en Rusia, donde Kim Jong-un, el líder de Corea del Norte, inició una visita oficial. Sin embargo, el núcleo de esta atención no era solo su encuentro con Vladimir Putin, sino también la misteriosa tríada de amistad que parecen estar formando con Donald Trump.

El 12 de septiembre de 2023, mientras el mundo seguía de cerca las negociaciones entre Rusia y Corea del Norte sobre un posible acuerdo armamentístico, se desataba una controversia a partir de una conferencia del líder ruso. Putin, en un tono directo, declaró que las causas judiciales contra Donald Trump eran parte de una persecución política. Esta declaración sorprendió a muchos, especialmente considerando que Trump no era parte de la agenda oficial de la visita.

Kim Jong-un
En medio de un negocio por armas Putin defienden a Donald Trump. Ilustración MidJourney

El efecto Kim Jong-un

Las estadísticas son elocuentes en cuanto a la interacción entre estos tres líderes. Según un informe del think tank International Relations and Diplomacy Group (IRDG), desde 2017, Kim Jong-un y Putin han mantenido al menos 15 reuniones bilaterales, ya sea en persona o de manera virtual. Paralelamente, Trump y Kim, contra todas las expectativas, sostuvieron tres cumbres históricas durante el mandato del primero.

También puedes leer: Evangélicos ven a Trump sin la máscara religiosa y notan desprecio

Además, según The Geopolitical Monitor, un prestigioso instituto de investigación, los tres líderes comparten rasgos comunes: un fuerte nacionalismo, una tendencia autocrática y un desdén por la crítica internacional. Estos elementos podrían ser factores fundamentales en su aproximación mutua.

La ambivalencia de Trump

Más allá de las similitudes personales, hay considerables intereses geopolíticos en juego. Anastasia Linova, experta en relaciones internacionales de la Universidad de Moscú, señala: «Rusia y la Corea del Norte de Kim Jong-un, han compartido históricamente intereses en la región asiática. Sin embargo, con la presión estadounidense y las sanciones, es lógico que ambos busquen estrechar sus lazos». Por otro lado, con Trump en la ecuación, el panorama se torna aún más complejo. Su postura hacia Rusia siempre fue ambivalente, pero, como recordarán muchos, él sostenía que, de haber estado al mando, podría haber evitado la guerra entre Rusia y Ucrania.

El Dr. Harold Mitchell, historiador especializado en política internacional en la Universidad de Harvard, nos brinda una perspectiva más amplia: «La historia nos ha mostrado que las alianzas entre potencias a menudo se basan en la conveniencia y en enfrentar un enemigo común. En este caso, la ‘amenaza’ percibida podría ser la hegemonía estadounidense bajo otras administraciones o la OTAN«.

Kim Jong-un
La opacidad en esa zona del mundo añade complicación a la lectura. Ilustración MidJourney

China de una pedrada

Matar dos pájaros con una misma piedra. Así podría definirse la postura de Trump. Mientras que para muchos analistas, la relación entre Trump y Kim Jong-un fue inicialmente vista como una táctica de distracción o un juego de egos, la realidad podría ser diferente. Aunque Estados Unidos ha sido históricamente adversario de Corea del Norte, Trump vio una oportunidad para desestabilizar la tradicional influencia china en la península coreana, acercándose a Kim.

También puedes leer: Carlos Prosperi Manuitt: Un adeco que debe estar en la trifecta

Por su parte, Global Affairs Research Institute argumenta que la defensa de Putin a Trump puede ser vista como un intento de Rusia de intervenir en la política interna estadounidense. Aunque la injerencia rusa en las elecciones estadounidenses ha sido un tema controvertido, la defensa abierta de Trump por parte de Putin podría ser una jugada para fomentar la división interna en Estados Unidos.

Mientras que la opacidad en estas relaciones internacionales es casi insuperable, una cosa es clara: las alianzas y amistades en el escenario mundial rara vez se forman por mera coincidencia. Hay múltiples intereses y estrategias en juego, y mientras el mundo observa con cautela, estos tres líderes continúan su danza diplomática, dejándonos con más preguntas que respuestas.

Related articles

¿Qué sigue después de Artemis II?

La exploración del espacio profundo ya no es un lujo de superpotencias, sino una necesidad estratégica para asegurar la supervivencia de la tecnología, la biología y la cultura humana frente a crisis planetarias. La respuesta a "¿qué sigue después de Artemis II?" es, en esencia, el proyecto más ambicioso de la historia: aprender a vivir fuera del hogar. Y ese aprendizaje, alimentado por una visión renovada, apenas comienza.

Los datos son claros: no fueron los compradores de ETF

El mercado cripto lleva años construyendo su propia mitología. La corrección de 2025 no la destruyó, pero sí la sometió a prueba con datos reales. Sus personajes tuvieron que demostrar con hechos lo que habían prometido con palabras. Los números respondieron antes que cualquier declaración. Y la conclusión, por incómoda que resulte para ciertos sectores del ecosistema, es exactamente la misma que los datos confirman desde múltiples ángulos: cuando Bitcoin cayó con fuerza, las manos que resistieron no fueron las que más presumían de ser de acero.

MCM y Magallanes: Donald Trump tiene su botín y nosotros nada

Machado y Magallanes fueron correas de transmisión de esa política creyendo que después llegarían su turno. Pero en el imperio del botín no hay turnos para los socios menores. Hay solo una mesa donde el ganador se lleva todo y los aliados ingenuos se quedan con nada. Y ese es el epitafio que la historia escribirá sobre esta generación de opositores venezolanos.

Una nueva era y un nuevo liderazgo: Los generales que gobiernan Irán

Irán está en mejor posición y no aparece hoy como un país sin conducción, sino como un Estado que reajustó su centro de decisión frente a una confrontación de alta intensidad. El lenguaje religioso sigue presente, la continuidad institucional se mantiene, pero el pulso del poder se mueve cada vez más al ritmo de los generales. Y cuando una nación bajo asedio reorganiza su mando en torno a seguridad, resistencia y cálculo estratégico, lo que cambia no es solo su política interna: cambia también la manera en que el mundo debe entenderla.

Un mar soviético, destruido por una obsesión con el «oro blanco».

El mar de Aral no murió de casualidad. Murió de decisiones. De burocracia. De ideología que colocó la producción por encima de la ecología y la cuota por encima de la vida. Fue sacrificado en el altar del algodón y del cumplimiento del plan. Lo que Ellis documentó en 1990 no fue solo la agonía de un mar: fue el retrato exacto de cómo las sociedades destruyen lo irreemplazable cuando el poder decide que el costo no importa. El Aral sigue siendo, décadas después, una advertencia que el mundo todavía no ha terminado de leer. Y cada tormenta de sal que cruza el Aralkum lo recuerda.
- Publicidad -spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Redacción Estoy Al Día
Redacción Estoy Al Día
Estoy al Día es un medio digital de información y análisis dedicado a ofrecer noticias verificadas, contextualizadas y relevantes sobre los acontecimientos que marcan la actualidad nacional e internacional. Desde su fundación, el portal ha asumido como principio editorial el compromiso con la veracidad, la independencia informativa y el análisis profundo de los hechos que impactan a la sociedad. Con una línea editorial centrada en la interpretación responsable de la realidad, Estoy al Día se ha consolidado como una plataforma informativa que conecta a lectores dentro de todo el mundo, especialmente en comunidades que dependen del acceso digital para mantenerse informadas sobre política, economía, geopolítica, tecnología, cultura y tendencias globales. El medio surge de la convicción de que el periodismo debe cumplir una función social fundamental: explicar el presente para comprender el futuro. Bajo esta premisa, el portal reúne investigaciones, reportajes, análisis y cobertura de actualidad que buscan aportar claridad en medio de contextos complejos y altamente polarizados. El equipo editorial de Estoy al Día está conformado por periodistas, analistas y colaboradores especializados en diversas áreas del conocimiento, quienes trabajan bajo estándares de verificación de información y responsabilidad comunicacional. Esta metodología permite ofrecer contenidos que no solo informan, sino que también contribuyen al debate público y a la formación de criterio en los lectores. En un ecosistema mediático marcado por la velocidad de la información y la proliferación de rumores, Estoy al Día apuesta por el periodismo digital responsable, combinando cobertura informativa con análisis estratégico de los procesos políticos, económicos y sociales que configuran el mundo contemporáneo. Más que un portal de noticias, Estoy al Día es un espacio para entender la actualidad con perspectiva, contexto y profundidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí