República Dominicana supera el promedio regional: 63 %

La República Dominicana enfrenta un dato que no puede ignorarse: el 63 % de los niños, niñas y adolescentes del país ha vivido alguna forma de exposición constante a prácticas de violencia en sus hogares o entornos inmediatos, una cifra que supera el promedio latinoamericano y coloca al país entre los casos más críticos de la región. Esa exposición constante a prácticas de violencia no se restringe a los contextos de mayor pobreza ni a los barrios más vulnerables: atraviesa clases sociales, estructuras familiares y zonas geográficas diversas con igual intensidad. Los estudios más recientes confirman que la exposición constante a prácticas de violencia en la primera infancia deja consecuencias medibles sobre el desarrollo cognitivo, emocional y conductual de las personas a lo largo de toda su vida.

El dato proviene de un reportaje publicado en El Nacional, uno de los principales medios digitales de la República Dominicana, firmado por la periodista Pilar Moreno, con amplia trayectoria en coberturas de impacto social y derechos humanos. Su trabajo, publicado bajo el título «República Dominicana: altos niveles de violencia», sistematiza información de organismos internacionales y fuentes nacionales para ofrecer un diagnóstico riguroso sobre la situación de la violencia en el país, con énfasis en su impacto sobre la infancia y la adolescencia.

Exposición constante a prácticas de violencia: 63%

La investigación regional presentada este año por UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) respalda esa cifra con una perspectiva comparada. América Latina y el Caribe registra tasas de violencia contra niños y adolescentes que duplican el promedio mundial, y la República Dominicana figura entre los países con mayor prevalencia del bloque. Según el documento, entre el 50 % y el 65 % de los menores de la región ha experimentado algún tipo de violencia física o psicológica dentro del hogar durante los últimos doce meses. Para los especialistas, estos indicadores no son estadísticas abstractas: son el retrato de una crisis de protección que afecta silenciosamente a millones de familias dominicanas.

El contexto socioeconómico en que se produce esta realidad es determinante. La República Dominicana ha registrado crecimiento económico sostenido en las últimas dos décadas, con tasas que superan el 5 % anual en varios períodos. Sin embargo, ese crecimiento no se ha traducido en una reducción proporcional de las desigualdades estructurales. Según datos del Banco Mundial, el coeficiente de Gini dominicano se mantiene por encima de 0.40, lo que refleja una distribución inequitativa del ingreso que genera tensiones al interior de los hogares y limita el acceso a servicios de protección y atención psicosocial.

Lee también: Gobierno de República Dominicana bajo sospecha por denuncias: en esta oportunidad, el Ministerio de Agricultura

exposición constante a prácticas de violencia
El Estado ante la crisis familiar — Ilustración DALL-E

El peso socioeconómico detrás de los datos de exposición constante a prácticas de violencia

Investigadores del Centro de Estudios Sociales y Demográficos (CESDEM) han documentado que la exposición constante a prácticas de violencia durante la infancia incrementa entre dos y tres veces la probabilidad de que esas personas reproduzcan comportamientos similares en su vida adulta. La violencia, en ese sentido, no desaparece sola: se transmite.

«No estamos ante un problema de moralidad individual, sino ante un ciclo estructural que se reproduce de generación en generación y que requiere intervención sistemática», afirmó la doctora Carmen Santana, psicóloga clínica e investigadora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, durante un foro académico realizado en la capital dominicana a inicios de 2025. La ciencia, en este punto, no admite ambigüedades.

La ciencia confirma el ciclo intergeneracional

El Estado dominicano ha respondido con un conjunto de políticas sociales que han avanzado en cobertura pero que aún muestran limitaciones en profundidad y sostenibilidad. El Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) informó en su balance anual más reciente que más de 120,000 familias fueron atendidas a través del programa de orientación familiar.

En ese mismo período, se registraron cerca de 18,000 denuncias formales de maltrato infantil. Aun así, los organismos de derechos humanos advierten que la cifra real podría ser entre cuatro y seis veces mayor, debido al alto nivel de subregistro y a la persistencia de la violencia como práctica disciplinaria normalizada dentro de muchos hogares dominicanos.

exposición constante a prácticas de violencia
El futuro en manos frágiles — Ilustración DALL-E

Lo que las estadísticas oficiales no capturan

La evidencia acumulada por UNICEF y la OPS apunta en una dirección concreta: la exposición constante a prácticas de violencia puede reducirse de manera significativa cuando los programas de crianza positiva se implementan con rigor, continuidad y recursos suficientes. Los estudios de caso en países como Uruguay, Chile y Costa Rica muestran que las intervenciones basadas en el fortalecimiento de los sistemas de protección y el apoyo sostenido a las familias han logrado reducir entre un 20 % y un 35 % las tasas de violencia intrafamiliar en períodos de cinco años. El modelo existe. La hoja de ruta está trazada. Lo que los especialistas exigen es la voluntad política de ejecutarlo.

El mismo informe de UNICEF identifica los factores protectores más eficaces: la participación activa de ambos progenitores en la crianza, el acceso a educación de calidad desde la primera infancia y la existencia de redes comunitarias de apoyo que actúen como amortiguadores ante situaciones de crisis. En la República Dominicana, el Ministerio de Educación ha incorporado módulos de educación socioemocional en algunos centros del nivel primario, aunque el alcance de estas iniciativas sigue siendo parcial y desigual según la región y los recursos disponibles.

Lee también: República Dominicana lidera libertad de prensa en las Américas pero enfrenta una mordaza sigilosa que amenaza su estabilidad

Soluciones probadas, voluntad política pendiente

La sociedad civil también actúa. Organizaciones como el Centro para el Desarrollo y el Bienestar Infantil y la Red Nacional de Apoyo a la Familia llevan años documentando casos, formando educadores y presionando al Estado para que incremente el presupuesto destinado a protección social. «Necesitamos pasar de los diagnósticos a la acción sostenida», declaró Milagros Díaz, directora de una de estas organizaciones, en declaraciones recientes a medios locales. «El 63 % no es solo un número. Es una generación entera con heridas invisibles si no actuamos ahora.»

El desafío dominicano no es único, pero sí es urgente. La combinación de desigualdad estructural, subregistro institucional y sistemas de protección frágiles crea condiciones en las que la violencia se normaliza antes de combatirse. La región tiene hoy los instrumentos técnicos y la evidencia científica para revertir esta tendencia. La pregunta pendiente no es si las soluciones existen, sino si los gobiernos tendrán la decisión de implementarlas con la urgencia que la infancia dominicana merece.

Related articles

Terremoto de magnitud 7.1 sacude Venezuela y activa alerta de tsunami

La comunidad internacional siguió el desarrollo del evento con atención. Organismos como la Organización Panamericana de la Salud y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas activaron sus protocolos de seguimiento para evaluar la necesidad de asistencia externa. Venezuela enfrenta este desafío en un contexto de fragilidad institucional y económica que podría complicar la respuesta de emergencia a mediano plazo. La capacidad del Estado para coordinar la atención a damnificados, restablecer servicios básicos y evaluar el estado estructural de los edificios afectados será determinante en las próximas horas y días. El mundo observa.

El cierre del reportaje original apela a la autonomía de las mujeres para decidir su propio camino en el gimnasio, libres de prejuicios disfrazados de ciencia. La frase que resume la tesis es contundente: el músculo no entiende de género, entiende de tensión, tiempo y tolerancia. Y ese es el verdadero mensaje que debe difundirse, porque mientras sigamos repitiendo que las mujeres deben entrenar “suave” para no alterar su fisiología, estaremos negándoles los beneficios osteoprotectores, metabólicos y neurológicos que la fuerza proporciona. Las hormonas tema central de la conversación, al final, son solo una pieza del rompecabezas, y no la que dicta el tamaño de la pesa.

PDVSA y Repsol firman acuerdo de hidrocarburos: Seguirán explorando otras áreas

La firma ocurrió en un momento de particular sensibilidad para Venezuela en el tablero internacional. El país sigue bajo presión de sanciones occidentales que limitan su acceso a mercados financieros y tecnológicos, lo que hace que la presencia activa de una empresa europea de la envergadura de Repsol adquiera un valor simbólico y material considerable. Para Repsol, por su parte, el acuerdo refuerza su posición en América Latina en un sector que continúa siendo estratégico a escala global, con reservas venezolanas que figuran entre las más cuantiosas del planeta aunque su explotación enfrenta obstáculos técnicos y regulatorios persistentes.

Keir Starmer dimitirá: el laborismo busca su séptimo primer ministro

La cuenta regresiva ya comenzó. Las fuentes cercanas al entorno de Starmer confirman que el primer ministro evalúa los tiempos y la forma de su salida, consciente de que una dimisión ordenada puede preservar parte de su legado y facilitar la transición. Los laboristas necesitan velocidad pero también unidad. Burnham espera. Westminster contiene la respiración. Y el Reino Unido, una vez más, se prepara para reinventarse desde la incertidumbre.

Resiliencia climática de los BRICS: ¿qué frenará el avance de las tierras áridas?

El futuro de la resiliencia climática del bloque dependerá, en gran medida, de la capacidad de sus miembros para traducir los compromisos multilaterales en acciones concretas dentro de sus propios territorios. La desertificación no distingue entre potencias económicas y economías emergentes, y su avance continuará erosionando suelos productivos mientras los mecanismos de cooperación tarden en consolidarse. En ese sentido, el desafío que enfrentan los países BRICS no se limita a contener un fenómeno físico, sino a demostrar que la cooperación Sur-Sur puede convertirse en un modelo eficaz frente a una crisis que, de no atenderse con decisión, amenaza con redefinir el mapa agrícola de buena parte del planeta en las próximas décadas.
- Publicidad -spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Orangel Gil
Orangel Gil
"Futuro comunicador social dedicado al análisis de fuentes internacionales para estoyaldia.com.do. Especializado en monitorear la política y economía global, mi trabajo es filtrar el ruido de los medios hegemónicos para ofrecer una perspectiva latinoamericana y caribeña de la actualidad. Transformo la información compleja en análisis estratégicos que permiten al lector comprender su lugar en un mundo interconectado, sin perder de vista nuestra identidad regional."

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí