Musulmanes estadounidenses retiran el apoyo a Biden hasta que no haya un alto al fuego en Gaza

En un momento de creciente tensión y crisis humanitaria en la Franja de Gaza, un grupo significativo de musulmanes estadounidenses ha tomado una decisión contundente: retirar su apoyo al presidente Joe Biden hasta que no se alcance un alto al fuego en Gaza. Esta medida sin precedentes destaca no solo el descontento de esta comunidad con la actual administración estadounidense sino también su disposición a utilizar su poder electoral en un año crítico para las elecciones presidenciales. La campaña, lanzada bajo el lema “Abandonen a Biden, alto el fuego ahora”, refleja una fractura profunda entre los musulmanes estadounidenses y un presidente al que muchos apoyaron en las urnas, en busca de un cambio en la política exterior de Estados Unidos hacia Israel y Palestina.

Este reportaje se basa en la pieza de opinión de Rami G Khouri, miembro distinguido de la Universidad Americana de Beirut y periodista con 50 años de experiencia, publicada en Al Jazeera bajo el título: “Vigilando a los perros guardianes: Biden, los medios estadounidenses y el poder político árabe-estadounidense”. Khouri destaca cómo los ataques de los medios de comunicación estadounidenses contra las comunidades árabes y musulmanas estadounidenses han servido para motivar aún más a estas comunidades a demostrar su fuerza política. Según Khouri, la Casa Blanca ha ignorado las demandas de los estadounidenses árabes y musulmanes, así como de alrededor del 60% de todos los estadounidenses, que desde hace meses solicitan que el presidente Biden presione a Israel para que acepte un alto al fuego inmediato en Gaza. En respuesta, estas comunidades decidieron mostrar su fuerza política enfocándose en su poder electoral en estados indecisos críticos.

Musulmanes estadounidenses
El articulista precisó que Dearborn, Michigan, se convirtió en el epicentro de este esfuerzo, movilizando a nivel nacional a otras comunidades marginadas que la Casa Blanca a menudo ha ignorado. Ilustración MidJourney

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La reunión de líderes comunitarios de nueve estados potencialmente indecisos en Dearborn, Michigan, marcó un punto de inflexión en la estrategia de los musulmanes estadounidenses. El encuentro culminó en una promesa colectiva: no apoyar la reelección de Biden a menos que cambie sus políticas que permiten, según ellos, los ataques genocidas de Israel contra Gaza y que privan a los palestinos de condiciones de vida decentes, mientras ignoran las opiniones de importantes comunidades minoritarias en Estados Unidos. La campaña ganó rápidamente tracción en Michigan y otros estados con grandes comunidades árabe-estadounidenses, a pesar de las críticas de los partidarios de Biden, quienes temían que la presión sobre el presidente pudiera inadvertidamente garantizar una victoria de Donald Trump.

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La intensificación de la campaña en febrero se vio apoyada por la movilización de miembros de la comunidad en respuesta a artículos degradantes en la prensa dominante. Publicaciones como el Wall Street Journal y el New York Times emitieron piezas que fueron percibidas como ofensivas por las comunidades árabe-estadounidenses, particularmente un artículo en el WSJ que tachaba a la comunidad de Dearborn de extremistas peligrosos y un artículo de opinión en el NYT que comparaba metafóricamente a los países y actores políticos de Oriente Medio con animales de la selva. Estos artículos no solo ofendieron a la comunidad, sino que también impulsaron su compromiso con políticas electorales de alto riesgo.

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La reacción de la administración Biden ante la campaña “Abandonen a Biden” fue intentar acercarse a los líderes locales para reunirse; sin embargo, estos rechazaron las ofertas, insistiendo en hablar directamente con los responsables de las políticas en la Casa Blanca. Ilustración MidJourney.

Visibilidad de los ignorados

Dearborn, Michigan, se convirtió en el epicentro de este esfuerzo, movilizando a nivel nacional a otras comunidades marginadas que la Casa Blanca a menudo ha ignorado. Se unieron en su demanda de un alto el fuego inmediato en Gaza y en su crítica a la ayuda incondicional y las armas que Estados Unidos ha proporcionado a Israel durante décadas. La frustración de estas comunidades no solo radica en ser ignoradas por la Casa Blanca, que da por sentado sus votos, sino también por el Partido Demócrata al que han apoyado a través de campañas de registro de votantes desde mediados de los años ochenta.

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La reacción de la administración Biden ante la campaña “Abandonen a Biden” fue intentar acercarse a los líderes locales para reunirse; sin embargo, estos rechazaron las ofertas, insistiendo en hablar directamente con los responsables de las políticas en la Casa Blanca. El movimiento ha enviado una señal clara a la administración: el apoyo de los musulmanes estadounidenses y otras comunidades minoritarias no debe darse por sentado. La demanda de un alto al fuego en Gaza se ha convertido en un catalizador para un cambio más amplio en la relación entre estas comunidades y el gobierno de EE. UU., destacando una vez más el poder de la voz y el voto de las minorías en la política estadounidense.

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Redacción Estoy Al Día
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