La madrugada de este domingo, el fragor de las explosiones volvió a quebrar la tensa calma en Medio Oriente. En una acción de represalia de gran envergadura, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) lanza nueva oleada de proyectiles balísticos y vehículos aéreos no tripulados contra posiciones estratégicas en Israel y contra instalaciones militares estadounidenses desplegadas en la región. La operación, bautizada como «True Promise 4», marca un punto de inflexión en el actual conflicto, expandiendo el campo de batalla más allá de las fronteras tradicionales y sumiendo a la comunidad internacional en un estado de máxima alerta.
Este reportaje se basa en la información recopilada y analizada por el corresponsal de guerra y analista geopolítico Miguel Ángel Moreno, en una pieza publicada originalmente por el medio digital HispanTV bajo el título «Irán responde con misiles y drones a la agresión de EE.UU. e Israel: Tercera jornada de la Operación True Promise 4«. Moreno, con más de quince años de experiencia cubriendo conflictos en la región, ofrece un relato detallado de los acontecimientos, contrastando fuentes oficiales, agencias internacionales y testimonios sobre el terreno para reconstruir la escalada sin precedentes que se vive desde el sábado.
Teherán lanza nueva oleada de misiles
El domingo por la noche, mientras las sirenas antiaéreas ululaban en Jerusalén y Tel Aviv, el CGRI emitió un comunicado confirmando el inicio de la novena ola de su ofensiva. Según el texto, Teherán lanza nueva oleada de misiles de largo alcance, con el objetivo declarado de alcanzar una reunión del gabinete de guerra israelí en la capital.
Testigos presenciales reportaron impactos en una carretera cercana a Jerusalén, causando al menos siete heridos, mientras que en la localidad de Beit Shemesh, a 30 kilómetros de distancia, un misil impactó contra una zona residencial, elevando la cifra de víctimas mortales en Israel a diez, según fuentes hospitalarias. Medios israelíes cifraron en cerca de 70 los misiles balísticos disparados desde Irán en un lapso de 24 horas, una andanada que, aunque en parte interceptada por el sistema Cúpula de Hierro, evidenció las fisuras en la defensa antiaérea al lograr impactar en zonas urbanas e infraestructuras críticas.

También puedes leer: Irán lanza ataques masivos contra Israel y bases militares estadounidenses
La noche en que las sirenas no cesaron en Jerusalén
Paralelamente al intercambio de fuego con Israel, el escenario de confrontación se ha ampliado para incluir objetivos estadounidenses y de la coalición. En un movimiento calculado de disuasión, el CGRI iraní lanza nueva oleada de drones explosivos contra la base naval de Mina Salman, en Bahréin, que alberga el Comando Central de la Marina de Estados Unidos (CENTCOM) y la Quinta Flota. Imágenes difundidas por cadenas como Al Jazeera mostraron un gran incendio en el puerto, mientras que fuentes militares iraníes aseguraron que el ataque con cuatro drones causó «graves daños» a los centros de comando. La escalada no se detuvo ahí: la base aérea Ali Al-Salem, en Kuwait, quedó fuera de servicio tras ser alcanzada, según el parte iraní, que también reivindicó la destrucción de tres instalaciones navales estadounidenses en la base Mohammed Al-Ahmad, en el mismo país.
La respuesta iraní
La respuesta iraní se enmarca en la Operación True Promise 4, que las fuerzas armadas persas describen como una represalia por los bombardeos previos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. Esos ataques, que comenzaron el sábado bajo el nombre de «Furia Épica», ordenados por el presidente Donald Trump, han tenido un costo humano devastador. Según cifras proporcionadas por la Media Luna Roja Iraní, más de 200 personas han muerto en el país, entre ellas 153 niñas en un bombardeo contra una escuela primaria en la ciudad sureña de Minab, un suceso que ha conmocionado a la opinión pública internacional y que el gobierno persa ha calificado de crimen de guerra. La agencia de noticias Mehr también reportó un ataque aéreo estadounidense contra el Hospital Gandhi, en Teherán, del cual se logró evacuar a los recién nacidos a tiempo.

El costo humano que estremece a Minab
La naturaleza multifocal del conflicto se evidenció también con explosiones en la base británica de Akrotiri, en Chipre, apenas una hora después de que el primer ministro Keir Starmer autorizara a Estados Unidos a utilizar instalaciones en la isla para «propósitos específicos» contra Irán. Aunque no se ha confirmado la autoría, la sincronía apunta a una capacidad de inteligencia y alcance por parte de Irán que sus adversarios no habían anticipado. En este complejo tablero, Hizbulá entró en escena desde el Líbano, lanzando cohetes contra el norte de Israel, una acción que las FDI confirmaron y respondieron con bombardeos sobre territorio libanés, abriendo así un nuevo frente.
El instituto de sondeos Reuters/Ipsos publicó este domingo un estudio que refleja el creciente descontento en Estados Unidos. A pesar de que el Pentágono solo ha reconocido oficialmente la muerte de tres soldados, el sondeo indica que el aumento de bajas militares, junto al impacto en los precios del petróleo, son los principales factores que erosionan el apoyo ciudadano a la «nueva aventura bélica» de Trump. El presidente, que hizo campaña con la promesa de mantener al país fuera de guerras prolongadas, estimó que la ofensiva «Furia Épica» se prolongará durante cuatro semanas, una previsión que contradice la rapidez y virulencia de la respuesta iraní y que ha generado críticas bipartidistas en el Congreso por eludir la aprobación legislativa.
Cuando la factura del petróleo sube al ritmo de los misiles
Las consecuencias económicas globales son inmediatas y palpables. El estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial y cerca del 20% del GNL, se ha convertido en una trampa para el comercio marítimo. Las navieras MSC y Maersk, las dos más grandes del mundo, anunciaron la suspensión indefinida del cruce de sus buques por el estratégico paso, citando «riesgos de seguridad inaceptables». Este anuncio ha dejado inmovilizados al menos 150 buques cisterna en las inmediaciones, desencadenando un pánico en los mercados energéticos. El barril de Brent ya escaló un 10% hasta los 80 dólares en operaciones extraoficiales, y el West Texas Intermediate subió un 8.42% en la apertura de futuros del domingo, anticipando una semana de turbulencias económicas.
En medio de este vendaval de misiles y declaraciones, la población civil es la que soporta el peso más cruento de la escalada. Mientras los líderes políticos prometen victoria y venganza, familias en Teherán, Beirut y Jerusalén se refugian en sótanos o huyen de las zonas de conflicto. La Fuerza Aérea israelí anunció en la madrugada del lunes una nueva serie de bombardeos sobre el «corazón de Teherán», prometiendo una respuesta aún más contundente. Este nuevo capítulo de violencia, lejos de resolverse en el campo de batalla tradicional, se libra en múltiples frentes, con ciberataques, guerra de drones y una batalla mediática por relatar una verdad que, como suele ocurrir en la guerra, es la primera víctima.
La batalla invisible por contar la verdad
La comunidad internacional observa con impotencia cómo la región se desliza hacia un abismo de consecuencias impredecibles, mientras la pregunta que flota en el aire es si alguna de las partes está dispuesta a dar el primer paso hacia la desescalada o si, por el contrario, el conflicto se encamina hacia una conflagración de dimensiones aún no vistas. Lo que comenzó como un intercambio de bombardeos selectivos se ha transformado en una crisis humanitaria de proporciones regionales, con más de 210 víctimas mortales confirmadas entre ambos bandos y una infraestructura civil gravemente afectada tanto en Irán como en Israel.
Las líneas de comunicación entre las potencias mundiales permanecen abiertas pero tensas, mientras los consejos de seguridad de la ONU se reúnen de emergencia sin lograr consensos mínimos para un alto al fuego. En este tablero donde cada jugada eleva el costo humano y económico, la única certeza es que Medio Oriente ha entrado en una nueva fase de su convulsa historia, cuyas consecuencias redefinirán el equilibrio geopolítico global durante las próximas décadas.

