Michael Galant: Trump con las sanciones solo logró el sufrimiento del pueblo de Venezuela

En una reciente publicación en The Hill, Michael Galant, asociado senior de investigación y divulgación en el Centro de Investigación Económica y Política de Washington, DC, presenta una tesis contundente: las sanciones impuestas por la administración Trump a Venezuela no solo han fallado en su objetivo político, sino que han exacerbado el sufrimiento del pueblo de Venezuela. Esta afirmación resonante subraya un dilema moral y estratégico en la política exterior estadounidense y cuestiona la eficacia de las sanciones como herramienta diplomática.

Hace cinco años, con el anuncio de Donald Trump de escalar las sanciones contra Venezuela, se marcó un antes y un después en la historia reciente del país sudamericano. La estrategia de «máxima presión» tenía un objetivo explícito: derrocar al presidente Nicolás Maduro en favor de Juan Guaidó. Sin embargo, esta política no solo fracasó en su objetivo primordial, sino que, según Galant, contribuyó significativamente al colapso económico de Venezuela y al sufrimiento masivo de su pueblo.

Sufrimiento del pueblo de Venezuela

El contexto en el que se implementaron estas sanciones es crucial para entender su impacto devastador. Antes de 2017, Venezuela ya enfrentaba desafíos económicos, exacerbados por la caída de los precios del petróleo, una fuente vital de ingresos para el país. Las sanciones de Trump, particularmente las dirigidas a la industria petrolera, agravaron esta situación. Estudios consecutivos han demostrado que la producción de petróleo venezolano cayó drásticamente como resultado directo de estas sanciones, llevando a una disminución en las reservas de divisas y en la capacidad del gobierno para mantener sus programas sociales.

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Mikre Pompeo: El círculo se estrecha. La crisis humanitaria aumenta cada hora. … Se puede ver el creciente dolor y sufrimiento que sufre el pueblo venezolano”. Ilustración MidJourney

El resultado de estas políticas ha sido el sufrimiento del pueblo de Venezuela. Entre 2012 y 2020, Venezuela experimentó el mayor colapso económico en tiempos de paz en la historia moderna, con un impacto más severo que la Gran Depresión. Historias de hambre, enfermedades y desesperación se convirtieron en la norma en un país que una vez fue uno de los más ricos de América Latina. Las sanciones de Trump, lejos de promover un cambio de régimen, han contribuido a un éxodo masivo de venezolanos, con más de 7 millones de personas huyendo del país, según estimaciones del FMIT

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Acertaron en predicción del sufrimiento

El entonces Secretario de Estado, Mike Pompeo, aludió a la posibilidad de que la crisis económica llevara al derrocamiento de Maduro. Esta predicción resultó errónea. Cinco años después, Maduro sigue en el poder, mientras que Juan Guaidó vive en el exilio. La única predicción acertada de Pompeo fue el incremento en el sufrimiento del pueblo de Venezuela, un hecho que Galant enfatiza en su análisis.

Galant en su pieza de opinión en The Hill, rescató las declaraciones de Mike Pompeo para la ocasión: “Siempre deseamos que las cosas vayan más rápido, pero tengo mucha confianza en que la marea se está moviendo en la dirección del Pueblo venezolano… El círculo se estrecha. La crisis humanitaria aumenta cada hora. … Se puede ver el creciente dolor y sufrimiento que sufre el pueblo venezolano”.

Impacto «indiscriminado e intencionado»

El debate sobre las sanciones y su efecto en Venezuela va más allá de la política partidista. Representantes demócratas, como Jim McGovern, han instado al presidente Biden a revertir las sanciones de la era Trump, señalando su impacto «indiscriminado e intencionado». Estas sanciones, según McGovern y otros críticos, constituyen una violación del derecho internacional y un castigo colectivo para los civiles venezolanos.

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Mientras la administración Trump alardeaba de su estrategia de «máxima presión», el pueblo venezolano enfrentaba las consecuencias directas de estas políticas y Maduro sigue en el poder. Ilustración MidJourney

Sin embargo, la administración Biden ha mostrado reticencia en levantar estas sanciones, a pesar de los llamamientos internacionales y de la propia crisis humanitaria que enfrenta Venezuela. Las recientes flexibilizaciones, motivadas en parte por la guerra en Ucrania y el consiguiente aumento en los precios del petróleo, ofrecen un alivio limitado y temporal, sin abordar las restricciones fundamentales que siguen vigentes y que continúan infligiendo sufrimiento del pueblo de Venezuela.

Pura ineficacia política

Galant argumenta que, más allá de la eficacia política, existe un imperativo moral en reconsiderar el uso de sanciones económicas, especialmente cuando éstas afectan directamente a la población civil. “El sufrimiento del pueblo de Venezuela es un asunto palpable”. En el caso de Venezuela, las sanciones han tenido efectos devastadores, exacerbando la pobreza, el hambre y las enfermedades, y contribuyendo a una crisis humanitaria que va en aumento.

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La historia de las sanciones en Venezuela es una lección sobre los límites y peligros de esta herramienta diplomática. Mientras la administración Trump alardeaba de su estrategia de «máxima presión», el pueblo venezolano enfrentaba las consecuencias directas de estas políticas: un colapso económico sin precedentes y un sufrimiento humano a gran escala.

El análisis de Michael Galant plantea preguntas fundamentales sobre la política exterior estadounidense y su impacto en el mundo. Cinco años después de la implementación de las sanciones petroleras de Trump, Venezuela sigue lidiando con sus secuelas. Independientemente de las posiciones políticas sobre el gobierno de Maduro, es imperativo reconocer que las sanciones han castigado injustamente al pueblo venezolano. Es hora de un cambio en la forma en que Estados Unidos aborda su política exterior, especialmente en América Latina. La historia de Venezuela es un recordatorio de que las sanciones, lejos de ser una solución simple, pueden crear problemas más profundos y duraderos, especialmente para aquellos que menos pueden soportarlos.

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Redacción Estoy Al Día
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