Colapso de Occidente: ¿China gana la carrera por la dominación global?

¿En serio China gana la carrera? En un mundo que ha sido testigo de numerosos cambios geopolíticos en las últimas décadas, la posibilidad de que China se convierta en la nueva superpotencia mundial ha generado debates y especulaciones. La caída de la Unión Soviética en 1991 dejó a Estados Unidos como la única superpotencia, pero desde entonces, China ha ido incrementando su poderío en casi todos los aspectos: económico, militar y tecnológico.

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Según el Banco Mundial, China ha mantenido un crecimiento económico anual del 6-7% en la última década, convirtiéndose en la segunda economía más grande del mundo. A este ritmo, varios analistas proyectan que superará a Estados Unidos en términos de PIB en los próximos 10 años. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha señalado que el poder adquisitivo de China ya ha superado al de la Unión Europea y Estados Unidos, si se ajusta por paridad de poder adquisitivo.

China gana la carrera

A nivel militar, el gasto de China en defensa ha aumentado de manera constante. Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), el país invirtió más de $ 225.000 millones de dólares en defensa en 2023, cifra que supera al gasto militar de India, Japón, Corea del Sur y Australia combinados. “China ya no es sólo un competidor regional, sino un rival global que desafía el statu quo geopolítico”, afirma David Shambaugh, experto en relaciones internacionales.

La inversión en tecnología y ciencia por parte de China también ha alcanzado cotas históricas. En ese ámbito China gana la carrera por lejos. Datos de la UNESCO revelan que China ya supera a Estados Unidos en número de publicaciones científicas y está avanzando rápidamente en sectores como inteligencia artificial, tecnología 5G y biotecnología.

China gana la carrera
Su presencia en espacios donde se muestra la súper productividad habla por la nación. Ilustración MidJourney

Orden social blindado

Paralelamente, las democracias occidentales enfrentan desafíos internos que amenazan su estabilidad. Estados Unidos ha vivido divisiones políticas cada vez más marcadas, manifestadas en el asalto al Capitolio en enero de 2021. Europa, por su parte, está lidiando con el Brexit, la crisis de los refugiados y la ascensión de partidos populistas de extrema derecha. “El orden liberal occidental está desmoronándose desde adentro, lo que podría dar espacio para que otros modelos, como el autoritarismo chino, ganen terreno”, comenta Anne Applebaum, historiadora y periodista.

China gana la carrera
Su base diplomática ha convencido al mundo de que su postura es viable. Ilustración MidJourney

Es cierto que el sistema autoritario de China enfrenta sus propios desafíos, como las tensiones en Hong Kong y Xinjiang, y cuestionamientos sobre la transparencia y la libertad de prensa. Sin embargo, según Howard French, experto en relaciones sino-africanas, «China gana la carrera y además ha logrado proyectar su modelo como viable a través de inversiones y relaciones diplomáticas, particularmente en países en desarrollo que están desencantados con la presencia y las políticas occidentales.»

Los escenarios mundiales

Las organizaciones internacionales como la ONU y la OMS ya sienten la influencia creciente de China. El país ha aumentado su aporte financiero a estas entidades y ha ganado puestos clave en sus estructuras. De hecho, China es el segundo mayor contribuyente al presupuesto de las Naciones Unidas, superado solo por Estados Unidos.

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En suma, China gana la carrera por la dominación global y parece estar sola en la punta. Los problemas internos que enfrentan las democracias occidentales, combinados con el ascenso meteórico de China en todos los frentes, apuntan hacia un cambio de poder en el horizonte. Si Occidente no logra reinventarse y unificar sus esfuerzos, podría verse relegado a un segundo plano en la arquitectura global del poder.

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Redacción Estoy Al Día
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