El enigma sobre las raíces de Cristóbal Colón ha sido tema de debate durante siglos. Desde la época de sus exploraciones hasta hoy, investigadores y académicos han discutido sobre el origen del navegante que cambió el curso de la historia al descubrir América. Sin embargo, los avances en la ciencia forense, particularmente en el análisis genético, han aportado nueva luz sobre su procedencia. Un reciente estudio de la Universidad de Granada, que ha analizado el ADN de Cristóbal Colón y de su hijo Hernando, sostiene que el famoso explorador podría haber sido de origen judío sefardí. Estos resultados, basados en más de dos décadas de investigaciones, han generado una polémica que promete reescribir lo que conocemos sobre el descubridor del Nuevo Mundo.
Vicente G. Olaya, periodista especializado en arqueología e historia, publicó en el portal de EL PAÍS un reportaje titulado “Investigadores de la Universidad de Granada afirman que el ADN de Cristóbal Colón es ‘compatible’ con un origen judío sefardí”. Este trabajo documenta cómo un equipo de investigadores, liderado por el forense José Antonio Lorente, ha analizado el ADN mitocondrial y el cromosoma de los restos de Colón y su hijo, hallando evidencia que sugiere un linaje vinculado a la comunidad sefardí. Este estudio ha sido ampliamente difundido gracias al documental sobre el ADN de Colón. El programa que recoge 20 años de pesquisas en busca de la verdad sobre las raíces del navegante se explica la verdad de su origen.
ADN de Cristóbal Colón
El análisis del ADN de Cristóbal Colón ha revelado que su perfil genético parece alinearse con los de la península ibérica, específicamente con la población judía sefardí que habitaba la región antes de la expulsión en 1492. Este hallazgo ha sorprendido a los historiadores, quienes hasta ahora habían defendido mayoritariamente el origen genovés de Colón. Sin embargo, los resultados genéticos sugieren que el navegante no estaba vinculado directamente con las familias Colón de Génova, una de las teorías más aceptadas. La ausencia de ADN genovés en las pruebas ha llevado a los expertos a replantearse la historia del almirante.

La investigación, que comenzó en 2001, se topó inicialmente con desafíos técnicos que impidieron extraer conclusiones definitivas. El ADN disponible en los restos óseos era caso, y las técnicas de análisis genético de la época no eran lo suficientemente avanzadas como para proporcionar respuestas contundentes. Sin embargo, la ciencia ha avanzado de manera significativa en las últimas dos décadas, lo que permitió retomar el proyecto en 2020 y obtener resultados más sólidos sobre el ADN de Cristóbal Colón. Los investigadores lograron cotejar los restos del almirante con los de su hijo Hernando y su hermano Diego, confirmando su parentesco y asegurando que los restos en la catedral de Sevilla corresponden efectivamente a Colón.
Asuntos de familias
Uno de los hallazgos más intrigantes del estudio es la relación genética entre Cristóbal Colón y Diego Colón, el supuesto hermano menor del almirante y gobernador de La Española. Las pruebas revelaron que Diego no era su hermano, sino un pariente de quinto o sexto grado, lo que lo convertiría en un primo lejano. Este descubrimiento ha puesto en tela de juicio mucho de lo que se sabía sobre la familia del navegante y ha aún más complicada la tarea de determinar su lugar de nacimiento.
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A lo largo de la investigación, los expertos han analizado 25 posibles orígenes para Cristóbal Colón, que incluyen lugares tan diversos como Italia, Portugal, España, Francia, Inglaterra y Noruega. Sin embargo, el ADN de Cristóbal Colón parece descartar muchos de estos lugares, y la investigación se ha centrado en la península ibérica. El equipo de investigadores cree que Colón podría haber sido un judío sefardí converso, lo que explicaría por qué ocultó su origen y por qué sus escritos no contienen ningún indicio de la lengua italiana, a pesar de la teoría ampliamente aceptada de que nació en Génova.
Los perseguidos de siempre
La expulsión de los judíos de España en 1492, el mismo año en que Colón emprendió su viaje hacia el Nuevo Mundo, coincide con la teoría de que el navegante podría haber ocultado sus raíces judías para evitar la persecución. Los sefardíes, como era conocido este grupo de judíos, hablaban castellano y tenían una fuerte presencia en la península ibérica. Según el documental donse se analizó el el ADN de Cristóbal Colón, el navegante habría aprendido a escribir en castellano en casa, lo que explicaría su preferencia por esta lengua en sus cartas, incluso cuando se dirigía a Italia.
El documental dirigido por Regis Francisco López también destaca cómo Colón nunca mencionó su origen italiano en sus escritos, algo que ha sido utilizado para sostener que el navegante ocultaba deliberadamente sus verdaderas raíces. Además, se resalta que el apellido «Colón» era combinado asignado a los niños abandonados en Italia, lo que sugiere que el navegante podría haber sido un huérfano o haber adoptado el apellido durante su vida. Estos detalles añaden más misterio a la figura de Colón y refuerzan la teoría de que era un judío sefardí que tuvo que reinventarse para sobrevivir en una Europa donde la persecución religiosa era una realidad.

Se busca más academia
Aunque los resultados del análisis del ADN de Cristóbal Colón han aportado nuevas piezas al rompecabezas de su identidad, el debate sobre su verdadero origen está lejos de resolverse. Los investigadores de la Universidad de Granada esperan que sus hallazgos sean revisados y publicados en revistas científicas de renombre, lo que permitiría un mayor escrutinio y discusión entre la comunidad académica. Hasta entonces, las conclusiones del documental y del estudio genético representan un avance significativo en la comprensión de quién fue realmente el hombre que cruzó el Atlántico en 1492.
A pesar de la controversia que ha generado, los científicos insisten en que el ADN solo puede proporcionar información sobre el linaje y la ascendencia genética de una persona, pero no puede determinar con certeza su lugar de nacimiento. En el caso de Colón, esto significa que, aunque se confirma que era de origen sefardí, sigue siendo difícil establecer con precisión dónde nació. Las pruebas genéticas indican que su origen étnico es del Mediterráneo occidental, pero no pueden determinar si nació en España, Italia o algún otro lugar de la región.
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El estudio del ADN de Cristóbal Colón ha abierto un nuevo capítulo en la investigación sobre su vida y sus orígenes. Mientras los investigadores continúan analizando los datos y discutiendo sus implicaciones, el legado de Colón sigue siendo una fuente inagotable de curiosidad y debate. ¿Fue realmente un judío sefardí que navegó bajo la protección de los Reyes Católicos? ¿O era simplemente un hombre que escondía su verdadero origen para protegerse en un mundo lleno de tensiones religiosas? Las respuestas a estas preguntas aún están por llegar, pero lo que está claro es que la ciencia forense ha aportado una nueva perspectiva sobre uno de los personajes más enigmáticos de la historia.

