El reciente informe financiero de Coinbase, que refleja pérdidas trimestrales por 667 millones de dólares, reactivó una pregunta crítica en el ecosistema cripto: ¿están en riesgo los ETF de Bitcoin al contado cuya custodia depende en gran medida de esta plataforma? En el centro del debate aparece una cifra estratégica: más de 1,5 millones de BTC bajo resguardo institucional vinculado a productos cotizados en bolsa.
La custodia suele considerarse un servicio “aburrido” dentro del engranaje financiero. Sin embargo, cuando la concentración es elevada, cada trimestre negativo se convierte en una prueba de resistencia sistémica.

Coinbase y el riesgo de concentración
Coinbase actúa como custodio principal para varios ETF de Bitcoin al contado aprobados por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). Su modelo consiste en almacenar los activos digitales que respaldan las participaciones negociadas en mercados tradicionales.
El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, ha defendido reiteradamente la solidez del sistema de custodia, subrayando que los activos de clientes están segregados y no forman parte del balance operativo. Desde la SEC, el presidente Gary Gensler ha insistido en que los marcos regulatorios buscan precisamente minimizar riesgos de contraparte y fortalecer la protección al inversor.

No obstante, el volumen concentrado bajo un único custodio genera inquietud entre analistas. Si bien las pérdidas reportadas corresponden al desempeño corporativo y no a fondos custodiados, la percepción de riesgo puede amplificarse en un entorno de alta volatilidad.
ETF al contado: arquitectura y blindajes regulatorios
Los ETF de Bitcoin al contado funcionan bajo estructuras fiduciarias donde los BTC se mantienen en bóvedas digitales auditadas. Gestores como BlackRock, liderado por Larry Fink, han reiterado que los mecanismos de supervisión, auditoría externa y segregación patrimonial reducen el riesgo operativo.
El economista y analista de mercados Nouriel Roubini ha advertido en el pasado que la concentración en infraestructura cripto podría convertirse en vulnerabilidad sistémica. En contraste, especialistas como Michael Sonnenshein, directivo en gestión de activos digitales, sostienen que la maduración institucional del mercado ha elevado los estándares de seguridad y gobernanza.
La clave reside en distinguir entre riesgo corporativo y riesgo estructural de custodia. Hasta el momento, no existen indicios de afectación directa a los BTC resguardados.
¿Prueba de estrés o señal de alerta?
El mercado cripto ha demostrado resiliencia ante crisis previas, pero el volumen institucional actual multiplica la sensibilidad. Cuando más de un millón de BTC respaldan instrumentos financieros tradicionales, la confianza se convierte en activo crítico.
El debate no gira únicamente en torno a Coinbase, sino al modelo de concentración en la custodia digital. La verdadera cuestión es si el ecosistema debe diversificar custodios para reducir exposición sistémica o si el marco actual ya ofrece garantías suficientes.
La interrogante final es inevitable:

